jueves, 14 de abril de 2011

Tales of Suspense

Tales of Suspense es el nombre de una serie de cómics publicados por Atlas Comics y más tarde por Marvel, comenzó como una serie dedicada a la cienccia ficción y al suspense, para pasar a dedicarse a la creación de monstruos con nombres muy llamativos y un tanto horteras, todo bajo la influencia de la moda de las peliculas de ciencia ficción y monstruos del cine norteamericano de mediados y finales de los años 50, en el género denominado, y no sin razon serie-B.
Esta obra sirvió de escaparate para artistas como Jack Kirby, Steve Ditko, Don Heck, Dick Ayers o Joe Sinnott. 
Tiempo después y bajo el sello de Marvel aparecen los superhéroes como Iron Man y Captain America en la etapa que se conoce como la Silver Age. En su nº 100 (abril de 1968), la colección cambiaria su titulo por el de Captain America. La primera publicación de Tales of Suspense, fue editada por Atlas Comics desde el número1 al 38 (enero 1959-agosto 1962), antes de conocerse finalmente con el nombre de Marvel. Estas historias estaban escritas principalmente por el editor en jefe Stan Lee.


En esta publicación, más exactamente en el nª 39 (marzo de 1963) hizo su debut el superhéroe conocido como Iron Man, creado por Stan Lee y su hermano el también guionista Larry Lieber y los artistas Don Heck y Jack Kirby. Las historias eran en de 13 páginas y solian traer alguna.pequeña historia de complemento.
Después de su debut con su voluminosa y aparatosa armadura gris, Iron Man fue rediseñado con una armadura similar, pero de color oro en su segunda historia. La primera vez que uso su elegante y moderna armadura de color rojo y oro fue en el  nº 48 (diciembre 1963), dibujado por Steve Ditko, aunque no se sabe si fue el propio Ditko o fue Kirby, quién la diseñó. Desde los números 53-58 (mayo-octubre, 1964), el logotipo de la portada fue "Tales of Suspense featuring The Power of Iron Man".
Desde los números 49-58 (enero-octubre 1964),  y como  historia de complemento de 5 páginas, se presentó "Tales of Watcher" donde la entidad cósmica conocida como el Vigilante contaba historias de los personajes secundarios del universo Marvel, el final de estos  relatos estuvo dibujado por GeorgeTuska, que más tarde se convertiria en uno de los artistas más recordados de Iron Man.
Empezando con la edición del nº 59 (noviembre 1964), Iron Man comenzó a compartir la titularidad con The Captain America, que había aparecido como estrella invitada en Iron Man del número anterior. Jack Kirby, co-creador del Capitán junto con Joe Simon durante la década de 1940, en la época conocida como Edad de Oro de los cómics, habia revivido al personaje para el grupo de superhéroes conocido como The Avengers y ahora volvia a ilustrar las aventuras en solitario de su personaje por primera vez desde 1941.


En el nº 63 (marzo de 1965), el editor guionista Stan Lee volvió a contar el origen del Centinela de la Libertad. A partir del nº 71 (noviembre 1965) aparecen historias del  período que el Capi estuvo luchando durante la Segunda Guerra Mundial , y co-protagonizadas por su ayudante en ese periodo de tiempo, Bucky .
Kirby dibujó todas estas aventuras menos dos historias, que fueron realizadas por Gil Kane y John Romita Sr, varias historias fueror terminadas por George Tuska sobre diseños de Kirby. Los entintadores regulares de Kirby en la serie fueron Frank Giacoia y Joe Sinnott, aunque Don Heck y Syd Shores también hicieron colaboraciones.
"Tales of Suspense" desapareció paraa convertirse en el titulo The Captain America. En el n º100, Iron Man llegó a aparecer en otra cabecera en Iron Man y Sub-Mariner # 1 (abril 1968), y luego debutó en su propio título con Iron Man # 1 (mayo 1968).

lunes, 11 de abril de 2011

Superman: Para todas las estaciones

Serie limitada de 4 números publicada por DC en 1998, y que corre a cargo del escritor Jeph Loeb y el dibujante Tim sale. Estos dos autores mantienen una larga amistad y eso se nota; cuando ambos conciden en un proyecto, el resultado es de una calidad muy superior a la media. Juntos han creado una serie de cómics excelentes, por poner un ejemplo para DC, El Largo Hallowen , o su continuación Dark Victory o esa simpática y vitalista Catwoman: Si vas a Roma. Para Marvel han dado su versión cromática de los superhéroes, Daredevil Yellow, Spiderman Blue o Hulk Grey, cómics magnificamente narrados y mejor dibujados.
Superman: Para todas las estaciones, sigue esas mismas pautas, aunque Loeb da una visión muy original a la historia de Superman, donde narra la grandeza del mito a traves de la visión de los personajes secundarios de la serie.
Su obra se basa en las 4 estaciones del año, cada estación es un momento muy especial en la vida del Hombre de Acero y está contada por un narrador. La primavera está contada por Jonathan Kent y en el transcurso de la misma nos muestran a un Clark Kent que va dejando atrás su adolescencia y su mundo en Smallville, para seguir su propio destino, consciente de su inmenso poder, lo afrontará con firmeza y responsablidad, pues no quiere fallarse a si mismo ni a los humanos, a los que tanto admira.
El verano, la narradora de la obra es Lois Lane, que nos cuenta como poco a poco se va enamorando de Superman, a la vez que el superhombre va alcanzando su grandeza, dejando atrás todos sus temores, para convertirse en el salvador de Metropolis, ganándose el respeto de sus ciudadanos y el odio de Lex Luthor.
En otoño, el narrador es el propio Luthor, un hombre obsesionado con eliminar al héroe, para ello urdirá un diabólico plan, que hará perder a Superman la fe en si mismo.

En Invierno, la narración corre a cargo de Lana Lang, Clark ha vuelto a Smallville, alli rodeado de los suyos, encontrará la fuerza interior y reforzará su autoestima, para volver más grande que nunca, pues él es Superman.
Loeb crea un hermoso relato que homenajea la figura del mito, un cómic brillante lleno de hermosos y épicos momentos, con diálogos pausados llenos de ternura y con escenas cargadas de espectacularidad y dramatismo. Además, maneja perfectamente los tiempos de la transformación de un granjero como Kent, en el superhéroe más grande de todos los tiempos.

Sobre Tim Sale solo se puede decir que está genial, con un dibujo lleno de fuerza y frescura, su lápiz retrata meticulosamente los atardeceres en los paisajes de Smollville o las altas torres de Metropolis, su apuesta gráfica recorre desde la más absoluta espectacularidad a los momentos más intimistas, todo ello retratado a la perfección por el prodigioso lápiz de Sale. No me quiero olvidar de la hermosa paleta de acuarelas de Bjarne Hansen, su color embellece aun más el arte del dibujante.
Una gran obra, creada por dos autores en plenitud y que ayuda a crecer el mito de ese gran personaje que es Superman.

viernes, 8 de abril de 2011

Los Eternos de Jack Kirby

En 1970, Jack Kirby dejó Marvel para trabajar en DC, donde comenzó la saga de los Nuevos Dioses en ese inmenso puzzle conocido como el Cuarto Mundo, una historia épica de ciencia ficción mezclada con conceptos mitológicos. Sin embargo, la saga se quedó incompleta tras la cancelación de los títulos en cuestión.
Kirby en su vuelta a Marvel retomó muchas de las ideas que habia concebido en su Cuarto Mundo y creó a Los Eternos en julio 1976, pero desgraciadamente la serie duró 19 números siendo cancelada en enero de 1978 sin resolver muchas de sus tramas y subtramas.
Sus primeros números son de una gran coherencia narrativa, donde el genial autor nos relata, a su manera, la historia definitiva de la Tierra, donde la humanidad será juzgada por Los Celestiales, una gigantesca raza de extraterrestres. Estos enigmáticos dioses ya habian estado en la Tierra donde a partir de un simio, decidieron crear tres nuevas razas: los humanos, los desviantes y los eternos, estas dos últimas en constante batalla.

Pero poco a poco Kirby se fue desviando de su idea original, abrió demasiadas brechas y la historia fue perdiendo consistencia, no es que fuera mala, si no que simplemente perdió parte de su magia. Sin embargo gráficamente era primorosa, lo mejor de Kirby a su vuelta a Marvel.
En su primera concepción, los Eternos no formaban parte del Universo Marvel, Jack Kirby prefirió trabajar con completa libertad. Pero luego, los directivos se vieron en el dilema de si incluirlos en la continuidad de la editorial, cada postura tenía ventajas y desventajas.
 

La ventaja principal sería el poder disponer de los personajes y conceptos desarrollados allí, que de otra forma se perderían. Sersi tuvo una notoria participación entre los Vengadores, y los Celestiales fueron utilizados en importantes sagas cósmicas.
La desventaja es que al estar todo situado en un universo de ficción diferente, al combinarlos se pueden dar situaciones incoherentes o hasta contradictorias. La aparición de dos nuevas razas divergentes de la humanidad o incluso de una raza extraterrestre como la de los Celestiales, deja de ser tan impactante si se da en un contexto donde ya existen tales razas o entidades.

Por otra parte, Olympia, Ikaris y el propio Zuras son claras referencias a Hércules, Zeus y el Monte Olimpo de la Mitología griega, referencias que no encajan en el Universo Marvel que ya tiene su propia visión sobre la naturaleza de los dioses griegos, e incluso a su propio Hércules. Sin contar con el panteón de dioses nordicos, como Odin o Thor.
Otros autores retomaron estos conceptos y se resolvieron las tramas inacabadas, sobre todo el juicio de los Celestiales que pudo acabarse en la serie de Thor.

miércoles, 6 de abril de 2011

Hulk de Stan Lee y Jack kirby

Como bien sabemos todos, la primera creación de estos gigantes del cómic fue una familia un tanto disfuncional, Los 4F. Para su segundo superhéroe, Lee y Kirby concibieron a otra figura monstruosa, inspirada por el éxito de La Cosa y por las numerosas criaturas que ambos habían creado en revistas como Tales to Astonish, el resultado fue The Icredible Hulk (mayo 1962).
Obviamente, Hulk provenía en parte de figuras literarias como el Frankenstein de Mary Shelley y el cambiante cientifíco creado por Robert Louis Stevenson, en El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
El dibujo que hizo Kirby de Hulk estaba más o menos inspirado en la caracterizicación que el maquillador Jack Pierce creara para el personaje de Boris Karloff en la versión cinematográfica de Frankenstein en 1931. "Siempre habia pensado que el monstruo era el bueno", comenta Lee.
El miedo a la radiación era un tema recurrente a principios de los años sesenta y de nuevo, la radiación fue el recurso que dotó al protagonista de sus increibles poderes. La inquietud ante la energia atómica habia disminuido un tanto desde la década de los cincuenta, aunque sólo fuera porque la idea se habia vuelto familiar. Pero seguia existiendo un transfondo de preocupación y muchos de los superhéroes de la Marvel, debian su existencia a la temida tecnologia.

Para Jack Kirby, el concepto era algo más que un modo fácil de poner en marcha una historia: "Mientras experimentemos con la energia nuclear", explica, "no hay modo de saber qué puede ocurrir o cuál puede ser el precio de nuestros adelantos cientificos". Hulk se convirtió en la más inquietante encarnación marveliana de los peligros inherentes a la era atómica.


La historia del origen de Hulk narraba la primera prueba de una nueva "bomba gamma", creada por un  brillante cientifico llamado Bruce Banner, que quedó expuesto a la explosión por culpa de las maquinaciones de un pérfido espia comunista que actuaba con el elocuente nombre de "Igor". Este espia era una regresión a los dias pasados del miedo al comunismo y la guerra fria; con el tiempo, tales recursos convencionales serian abandonados en favor de unos argumentos más imaginativos, pero la figura de Igor estaba justificada en aquellos dias, por cuanto su presencia sirvió para justificar la tansformación de Bruce Banner en Hulk.

Hulk, una enorme figura con una descomunal fuerza, era de color gris en la primera aventura, sin embargo, la imprenta tenia dificultades para mentener una tonalidad gris, y en su segundo número Hulk pasó a ser verde.
Fuera cual fuese el color, era un ser antisocial constamente perseguido a causa de su aspecto, lo único que queria era estar solo. La tragedia de Hulk lo convertia en una amenaza digna de lástima y su alter ego, Bruce Banner, fue uno de los primeros protagonistas de un comic-book que odió sus constantes transformaciones en superhéroe.

domingo, 3 de abril de 2011

Batman vs Predator II

La primera vez que ambos personajes se enfrentaron fue en 1991, en un crossover entre las compañias DC y Dark Horse, propietaria esta última de los derechos de Predator. Esta miniserie de tres números estaba guionizada por Dave Gibbons y dibujada por los hermanos Kubert. Si bien no era una obra maestra, si era agil y entretenida.
El tremendo éxito de la serie propició una secuela, esta vendria en 1995 en una miniserie de cuatro números, este nuevo enfrentamiento partia con el handicap de que normalmente ninguna segunda parte suelen ser buena, sin embargo tenia un punto a su favor, el primerisimo nivel de sus autores; Doug Moench y Paul Gulacy, acompañados por el entintador Terry Austin.
Moench crea esta serie, no como una segunda parte, si no como una continuación de la primer miniserie, su obra esta llena de acción, donde el cazador y la presa se confunden y a veces intercambian sus roles, llenándolo todo de épica y dramatismo.

Batman debe enfrentarse a una liga de asesinos despiadados contratados por un mafioso y al impacable Cazador de las Estrellas, aunque no está solo, otro ilustre personaje se pasea por la serie, La Cazadora (The Huntress), juntos se emplearán a fondo para salir triunfantes.
En la parte gráfica está Paul Gulacy autor que planifica como nadie las escenas de acción, como si fueran coreografias de un baile sangriento, todo con una sincronización milimétrica. Su enfoque de página es muy cinematográfico, mientras que sus angulaciones ayudan a potenciar la acción y la épica del combate.

Mención aparte se merece la belleza fisica con que dota a La Cazadora y al propio Batman, y su tratamiento gráfico de Predator hace que este transmita poder y terror a partes iguales.
Una estupenda obra, muy superior a la primera, de esas que lees de un tirón y ayudan a reconciliarte con el trillado mundo del cómic.

sábado, 2 de abril de 2011

Cuando los Mundos Chocan

When Worlds Collide

USA 1951
Director: Rudolph Maté.
Productora: George Pal / Paramount Pictures.
Productor: George Pal.
Guión: Sydney Behm.
Fotografia: John F. Seitz, W. Howard Green.
Efectos espwciales: Gordon Jennings, Harry Barndollar.
Intérpretes: Richard Derr, Barbara Rush, Peter Hanson, John Hoyt, Larry Keating, Judith Ames.
Duración: 83 minutos. Color.

Años antes de que a Estados Unidos le entrara el miedo nuclear, los escritores y productores cinematográficos todavía se molestaban en inventar descabellados fines del mundo en los que ambientar épicas resurreciones.
En la linea del desastre cósmico, Philip Wylie ideó un contundente exterminio humano haciendo chocar un cuerpo celeste en la novela When Worlds Collide, que ya en 1934 llamó la atención del mundo del cine (Cecil B. DeMille planeó rodarla).

En la obra de Wylie, cuando la humanidad asume su trágico final, sus esfuerzos se consagran a asegurar la supervivencia de la especie, para lo que se decide construir una enorme nave espacial capaz de transportar a cuarenta personas a otro planeta.
Un George Pal inspirado, adaptó la novela en 1951, coordinando en su primer trabajo para la Paramount, a un equipo selecto de cuyas manos nació todo un clásico: Cuando los mundos chocan. Haciendo el supremo esfuerzo de pasar su insufrible yanquicentrismo (el mundo se reduce a Estados Unidos) y su reaccionario mensaje biblico, la obra se abre con una cita textual del libro sagrado, la pelicula puede disfrutarse como el gran espectáculo visual que es.

Sus escenas de destrucción masiva, con volcanes hirviendo, maremotos de vértigo, su colección de dioramas, la rampa de lanzamiento del nuevo Arca de Noé y sus decorados, debidos al sensacional Chesley Bonestell, encandilaron a la Academia de Hollywood, que no dudó en conceder el Oscar a los mejores efectos especiales a la cinta de Maté.

viernes, 1 de abril de 2011

Dios ama, el hombre mata

Novela gráfica concebida en 1982 por Chris Claremont y Brent Anderson, donde un fanático telepredicador, el reverendo Striker, aplicará su particular cruzada de odio sobre los mutantes.
Claremont no esconde sus intenciones, ya que desde el principio, nos nuestra el asesinato descarnado de dos niños mutantes a manos de los hombres de Striker, un grupo llamado los purificadores. Por lo tanto, ya sabemos que esto va en serio, que no es una serie regular poblada de superenemigos, el rival es el ciudadano medio y su miedo a lo desconocido.
El odio del reverendo hacia los mutantes viene de lejos, su propio hijo fue uno, pero avergonzado por el aspecto del niño recién nacido, mata a este y a su madre. Pero el plan de Striker es más amplio, quiere acabar con todos los mutantes sobre la faz de la tierra y para ello debe capturar al lider de los X-Men, Xavier. Una vez capturado, humillado y drogado, se usará su poder mental para acabar con todos los mutantes.

Los X-Men lucharán contra Striker y su masa de creyentes, pero no están solos en la batalla, Magneto se unirá a ellos y juntos se enfrentarán al predicador.
Gran historia de Claremont, que no ha perdido vigencia, pues los fanatismos religiosos se extienden cada dia más sobre nuestro mundo, también destaca en tratar muy bien los sentimientos de todos los personajes, sobre los que destaca magneto, un hombre envejecido y reflesivo y Kitty Pryde, que pese a ser prácticamente una niña, es más adulta y más sabia que todos sus compañeros.

Brent Anderson firma un trabajo muy personal, alejado de lo superheroico y en el que destaca su fluida narrativa. Una gran obra, creada por el mejor Claremont, lástima que en la actualidad dilape su prestigio por todas las