viernes, 14 de junio de 2013

Diabolik

Italia-Francia 1967
Director: Mario Bava.
Productora: Dino de Laurentis/Marianne Productions.
Fotografia: Antonio Rinaldi.
Música: Enrio Morricone.
Intérpretes: John Philip Law, Marisa Mell, Michael Piccoli, Adolfo Celi, Terry Thomas, Claudio Gora, Catherina Boratto.
Duración: 105 minutos, Color.

Basándose en los célebres fumetti (cómics) de las hermanas Giussani y centrados en las aventuras de un escurridizo e intrépido enmascarado, una suerte de Fantomas futurista, el imprescindible Mario Bava lograria con Diabolik su más divertida y estimulante pelicula, al tiempo que una de las cimas de la más bien plana ciencia ficción europea.
En este film se hallan, en estado puro, varias de las constantes formales y temáticas que caracterizan al mejor Bava: el exquisito refinamiento de la puesta en escena,  un finisimo erotismo sesgado casi siempre hacia el sadomasoquismo light, el admirable ingenio escenográfico, (pese a contar con 150 millones de las antiguas pesetas, el ahorrativo director, acostumbrado a trabajar en condiciones más bien precarias, sólo llegaria a gastar 20 millones), un lúcido juego de refencias de la cultura pop y el barroquismo en la creación de un esmerado tapiz visual repleto de simbolos, todo ello servido con ironia y toneladas de cariño.
El atractivo John Phillip Law, embutido en un mono de cuero, interpreta con distanciamiento el grácil saboteador y ladrón de guante blanco cuyo nombre da titulo al film y la impresionante austriaca Marisa Mell encarna a Eva Kant, compañera del protagonista y desde entonces mito érótico de bolsillo del fantástico continental.
Conocida en USA como Danger: Diabolik, la pelicula destaca en la filmografia de su director, además de por su tremenda calidad, por tratarse de una de sus obras menos truculentas, lo cual parece que fue debido a la imposición del productor Dino de Laurentis, con vistas a sortear a la opinión pública trasalpina alrededor de los cómics violentos.
De ahi que ésta sea una de las pocas cintas firmadas por Bava donde la sangre apenas hace acto de presencia.

miércoles, 12 de junio de 2013

La Cosa del pantano de Len Wein y Bernie Wrightson

La Cosa del Pantano surgió en la revista de cómics de terror y misterio House of Secrets # 92 (junio1971) publicada por la editorial DC. Fue escrita por Len Wein e ilustrada por Bernie Wrightson, dos de los jóvenes valores de la casa y con muy poco bagaje profesional hasta ese momento.
Fue apenas una historia de ocho páginas, ambientada a principios del siglo XX, en la que el cientifico Alex Olsen es asesinado por su mejor amigo Damian, ya que desea a la mujer de este, manipulando unas probetas para que estallen. Damian logra su objetivo y aun vivo arroja a Alex al pantano, donde resurge convertido en un grotesco monstruo, justo a tiempo para salvar a la joven, y cumplida su venganza vuelve a su hogar, el pantano.
Esta simple historia de celos, odio y venganza fue un enorme éxito, llegando a ser el bestseller del mes en DC, todo un logro. Miles de aficionados escribieron a la editorial comentando lo buena que era la historia y asi los directivos deciden sacar una serie regular. Pero sus creadores declinaron la invitación, el personaje habia sido creado durante un momento personal muy emotivo y no tenian ganas de volver a realizarlo.
No obstante, el editor Joe Orlando perseveró y asi llegaron a la conclusión de que no tenia porque ser el mismo protagonista y asi surge la figura de Alec Holland en Swamp Thing # 1 (1972).
La historia poseia algunos cambios con la anterior, estaba ambientada en la época contemporánea. El matrimonio Holland son unos brillantes cientificos que investigan una fórmula bioregeneradora en plantas, son llevados a una caserón aislado junto a un pantano, donde intentan mantener su presencia en secreto ya que son muy importantes para el gobierno, su vigilancia corre a cargo del teniente Mark Cable.
Una misteriosa organización llamada el Cónclave quiere los secretos de los Holland. La intimidación no surge efecto en la joven pareja y unos matones ponen una bomba en su laboratorio, la explosión empapa la piel de Alec con las sustancias quimicas de sus experimentos y asi envuelto en llamas se arroja al pantano, donde la fórmula bioregeneradora reacciona con el lodo y plantas surgiendo un monstruo, medio hombre medio vegetal.
Despierta justo a tiempo para vengar la muerte de su esposa, a partir de ahi la serie deriva hacia el terror más clásico, con los no-hombres creados por uno de sus grandes enemigos Arcane, el elenco de protagonistas se completará con la sobrina de este, Abigail.
Hombres lobos en los páramos de Escocia, brujas, extraterrestres, monstruos a lo Lovecraft y un enfrentamiento con otra criatura de la noche, aunque no tan monstruosa, Batman. Entre ambos acabarán con la peligrosa organización del Cónclave,
Las historias de Len Wein rebosan clasicismo por los cuatro costados, con un claro homenaje a los monstruos cinematográficos de la Universal y a los cómics de la EC. También esta obra contiene una ligera critica hacia la intolerancia y la intransigencia, hacia aquellos que son diferentes, ya que Holland siempre ayuda a los débiles, pero aun asi será perseguido. Poseedora de un halo de tristeza, ya que el propio protagonista, que lo ha perdido todo en la vida, está atrapado en el cuerpo de un monstruo en la que su humanidad lucha por salir.
Todo esto está plasmado por uno de los grandes creadores del medio, Bernie Wrightson. Admirador del arte de Frank Frazetta y Grahan Ingels y otros autores de la editorial EC. Siempre estuvo dotado para plasmar la esencia del terror,  rostros y cuerpos deformados, expresiones exageradas y sus impresionates sombreados, le hicieron valedor del titulo de Maestro del Terror.
Berni estuvo en La Cosa del Pantano durante diez números en los que dejó su sello y Wein estuvo tres más, ambos habian creado sin saberlo un mito.

sábado, 8 de junio de 2013

Minutemen # 6: El último minuto

Fin de la miniserie que el autor canadiense Darwyn Cooke ofrece sobre los Minutemen, grupo surgido en la obra maestra Watchmen de Moore y Gibbons.
En la obra original la presencia de esta formación era muy pequeña, por lo tanto Cooke tuvo que desarrollar sus complejas personalidades y lo hace sin estridencias, de forma consistente y lo más importante, sin alterar el espiritu de la obra madre.
Como en toda la serie el hilo conductor es Hollis Mason (Búho Nocturno), este número empieza con Hollis aclamado como un héroe al salvar a un niño de las manos de Justicia Encapuchada y asi rodeado de rutilantes estrellas de Hollywood, vive su mayor momento de gloria.
Pero algo en su interior se revuelve, pues es consciente de que debe de dar caza a Justicia, al que siempre admiró y que fue la causa de que el mismo se convirtiera en justiciero, con un final que sólo puede acabar en tragedia.
Y asi acompañado por su amigo Byron (Polilla), el enfretamiento es inevitable, con el resultado de la muerte de Justicia a manos de Hollis, toda esta parte de la trama es contada de forma rápida y uno llega a pensar que el final no va en consonancia con la calidad que Cooke imprimió en los números anteriores.
Asi que nada nos prepara para la enorme sorpresa que representa la charla entre el Comediante y el propio Hollis, conversación desmitificadora, en la que se demuestra que en el fondo Hollis y los demás justicieros eran hombres normales que jugaban a ser héroes y que ninguno era perfecto, no todo era blanco o negro, en medio habia grises y esta nueva perspectiva la hará cambiar el contenido de su libro "bajo la capucha" haciéndolo más benévolo y luminoso de lo que fue en realidad.
Con su libro publicado y la llegada de los héroes de la era Watchmen, Hollis se retira a su taller de reparación de automóviles, rodeado de un poso de amargura, pero también esperanzado con el futuro que se avecina. Aunque todos sabemos que el futuro no será muy agradable con Hollis.
Cooke es un narrador extraordinario, consiguiendo con esta obra un trabajo tan hermoso como coherente, logrando mostrarnos a través de distintas épocas el auge y la caida de este peculiar grupo de encapuchados, captando la esencia de la Golden Age y la falsa mentira del sueño americano de los años 50, pero sobre todo explora el alma de cada personaje hasta hacerlos creibles tanto en sus triunfos como en sus miserias.
Gráficamente su trabajo es magnifico, sólo hay que ver la página de presentacion del Dr. Manhattan, para darnos cuenta de que estamos ante un autor excepcional.
En resumen, preciosa pieza de orfebreria, llena de excelentes resoluciones gráficas y un ajustado guión, sin duda una de las grandes sorpresas del año, una pequeña joya.

jueves, 30 de mayo de 2013

Killraven

El personaje de Killraven (Jonathan Raven), apareció por primera vez en Amazing Adventures # 18 (mayo de 1973), su creación tuvo muchos padres como Roy Thomas, Neal Adams y Gerry Conway, aunque la idea original fue sin duda de Thomas. Profundo admirador de los cómics de la Edad de Oro, los héroes pulp y de la literatura fantástica, idea una Tierra en un futuro alternativo, basada en la novela clásica de ciencia ficción La Guerra de los Mundos del escritor britanico H.G.Wells, donde los marcianos invaden la Tierra y son derrotados por las bacterias terrestres.
Sin embargo Thomas concibe que 100 años después de la primera invasión y con la lección aprendida, los marcianos vuelven y esta vez consiguen vencernos.
Killraven era un niño al que los marcianos hacen prisionero y crian como gladiador para su diversión, un dia él y un grupo de compañeros logran huir convirtiéndose en su lider. Llamándose asi mismos Los Hombres Libres, combatirán a los marcianos para librarse de su yugo.
El primer número fue dibujado por Neal Adams y Howard Chaykin, los siguientes números fueron guionizados por Gerry Conway y por Mark Wolfman, sindo dibujados por Herb Trimpe, Gene Colan o Rick Buckler, aunque la serie seria aclamada por su siguiente equipo creativo Don McGregor y P.Craig Russell.
McGregor tenia una versión romántica del heroismo, Killraven y sus guerreros estaban unidos por una visión poética de la libertad y de la grandeza de la humanidad, aunque el guionista también aprovechó el estado de la destruida América para hacer una velada critica social de la cultura de los años 70.
El mejor artista que supo entender los guiones de McGregor fue sin duda P. Craig Russell, que puso toda su sensibilidad al servicio de la historia, sus páginas son auténticas obras de arte por su refinada elaboración, evocadora de la ilustración Art Nouveau, dotó al paisaje de la serie de un nostálgico ambiente.
La obra también es conocida por darse en ella el primer beso interracial del medio, en este caso entre un hombre de color y una mujer blanca y dando muestras de su contenido adulto.
Años después de su cancelación, la serie es cerrada por McGregoe y Russell, a través de una Novela Gráfica, una verdadera joya visual y que cierra la obra de forma coherente.
Sin lugar a dudas las piezas melancólicas de McGregor eran más interesantes que los rasgos iniciales de Thomas, que ideo un rudo gladiador, tipo a un Conan de un futuro post-apocaliptico.
Fuese como fuese, la historia de Killraven es todo un clásico.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Capitán América: Náufrago de la Dimensión Z, capitulos 2-3

Continuan las andanzas del Cápitan América en el caótico y desquiciado mundo conocido como la Dimensión Z, un lugar donde reina a su antojo el villano Arnim Zola.
Alli nos encontramos a un sucio y desaliñado Steve Rogers, cuidando a un niño que rescató del laboratorio de Zola, su misión será la supervivencia de ambos, objetivo complicado, ya que este mundo extraño y hostil, esta poblado de inmensos peligros, desde especies mutadas y fieles a Zola, monstruos que ven a los humanos como simple alimento o extrañas subrazas que al igual que ellos luchan por sobrevivir, sólo la fuerza y su enorme determinación harán que salga victorioso.
El guionista Rick Remender sigue explorando y ampliando el concepto de la Dimensión Z y a la vez en flashbacks, nos transporta a la niñez de Rogers durante los años 30, época donde iremos descubriendo como se forjó el carácter del mismo, y pese a ser un alfeñique nunca duda en enfrentarse a cualquiera que cometa una injusticia, aunque regrese a casa dia tras dia con la cara partida. Tan interesante es la trama a lo John Carter o Killraven como el relato del niño débil enfrentandose a la dura vida de un barrio del Manhattan de la Gran Depresión.

Otro gran detalle del guionista es mostrarnos algún apunte de la juventud de Zola, hombre también debil de cuerpo pero poseedor de un arma que le hará superior, su gran intelecto, que emplea para crear al hombre perfecto, aunque para ello convierta su castillo en una cámara de los horrores.
Esta es la esencia de la parte más retrospectiva, Roger y Zola dos hombres débiles, empleando sus habilidades, uno para ayudar a sus semejantes y otro para el mal más absoluto.
Al dibujo continua John Romita Jr. capaz de mostrarnos páginas cargadas de espectacularidad con momentos más intimistas, consiguiendo en ambos casos un gran trabajo, del que no desmerecen las tintas de Klaus Janson.
Pasada la sorpresa de este nuevo teatro de operaciones, en comparación con la etapa de Brubaker, llegas a empatizar con la nueva coyuntura del personaje y si logras entrar en el juego de sus autores pasas un rato francamente entretenido.

lunes, 20 de mayo de 2013

Ojo de Halcón de Fraction y Aja

Ojo de Halcón (Clint Barton), siempre fue un gran personaje desde su efimera época de villano hasta su paso a superhéroe, donde destacaria como miembro de Los Vengadores. Su carácter discolo y un tanto chulesco no desentonaba en el grupo, de hecho se convierte en un referente dentro de la formación, sin embargo fuera de la misma el personaje perdia intensidad y asi pese a tener alguna miniserie interesante, sus aventuras en solitario nunca tendrian el interés que merecian y esto valió para potenciar aun más su eterno rol de secundario.
Pues bien, Matt Fraction y David Aja, que ya habian colaborado en la interesante El Inmortal Puño de Hierro, deciden darle una oportunidad al bueno de Clint. Para ello alejan al personaje de su manto superheroico para hacerlo más mundano, en números autoconclusivos nos mostrarán a un personaje distinto al que conociamos, de hecho en estos primeros números no lleva su traje y usa muy poco su arco.
Sigue siendo tozudo y cabezota, pero ahora vemos a un hombre más preocupado por sus vecinos y su barrio, sus enemigos no son grandes amenazas globales si no matones de medio pelo, vestidos con chandal y no sólo da, si no que recibe alguna que otra paliza, en pocas palabras desconstruyen al personaje para hacerlo más interesante y moderno.
Fraction toma como referente el género cinematográfico, en este caso a Tarantino y al igual que en su obra Pulp Fiction, la historia parece un tanto caótica y desordenada, pero al final todo tiene sentido, también mete en la serie a Kate Bishop, la joven arquera de Los Jóvenes Vengadores.
Kate será una especie de ayudante del héroe, aunque también funciona como complemento humoristico, ya que los diálogos entre ambos son mordaces y chispeantes, cargados de intenciones, su otro ayudante será un perro tuerto con el nombre de "Flecha".
En los primeros números de la serie, la parte gráfica corre a cargo de David Aja, su dibujo me recuerda al Mazzucchelli de Batman "Año uno". Aja domina como nadie los resortes narrativos, sólo hay que ver la sencillez y espresividad de su trazo, su dinamismo para darnos cuenta de que estamos frente a un autor extraordinario, es tal su pericia que muchas de su páginas funcionan como una pelicula muda y no se echan en la falta los diálogos. También destacar el arte de Javier Pulido, autor de lineas más claras y limpias, que hace un trabajo francamemte interesante.
Obra entretenida y fresca, con grandes dosis de humor, más cercana al thriller cinematográfico que al género superheroico, desmitificadora y moderna, pero por encima de todo destaca el arte de Aja, palabras mayores.

martes, 14 de mayo de 2013

Minutemen # 5: El núcleo del demonio

Penúltimo número de la precuela dedicada a los Minutemen, grupo al que el autor Darwyn Cooke sigue exprimiendo, los dias brillantes y felices de la Edad de Oro llegan a su fin y toda la serie destila pesimismo y oscuridad.
Como en los anteriores números, todo empieza en 1962 donde Hollis sigue intentando publicar su novela sobre el grupo, en la que desnuda todas las miserias del mismo, esta vez intenta convencer a Sally, pero sólo consigue su desaprobación y asi vuele a retrotraerse a 1947.
Y empezamos fuerte, con la muerte de Dollar Bill, una de las más absurdas y risibles del mundo del cómic, el personaje muere al engancharse su capa en un puerta giratoria. Sally abandona el grupo y se casa con Larry, pero sigue viéndose con el Comediante.
A un grupo mermado por los abandonos y las defunciones, se presentan dos miembros nuevos, El Oficial y El Explorador. Nada fuera de lo común, si no fueran dos tipos disfrazados como personajes cómic, algo asi como si se presentaran Batman y Robin, estos nuevos personajes les avisan sobre una conspiración por parte de un grupo de japoneses que tienen la intención de utilizar uranio para contaminar New York.
Consiguen derrotarlos, aunque por el medio haya muertos y alguna que otra sorpresa, sobre todo sobre la identidad de los nuevos miembros y lo que sin duda se convierte en su mayor dia de triunfo y gloria, es encubierto por el gobierno y asi abatidos, abandonan el grupo.
Sin embargo, un nuevo golpe se abate sobre ellos y es su desenmascaramiento durante la Caza de Brujas, propiciada por el Congreso y cuyo máximo valedor era el senador McCarthy. Pero aunque el fin del grupo es evidente, la trama continua y con más intensidad, ya que Hollis prosigue su investigación sobre la desaparición de niños y todo apunta a su antiguo compañero Justicia.
Cooke sigue contándonos a ritmo lento pero constante el declive del grupo de justicieros al acercarse a la era Watchmen, un sólido muro del que sus piedras se van resquebrajando.
Si una cosa sabe el autor es crear atmósferas y asi desarrolla una historia brillante y bien hilvanada, que para nada socaba el espiritu de la obra original y aprovecha para mostrarnos una dura critica al falso sueño americano de los 50. A poco que se aplique en su final esta obra nos dejará momentos inolvidables.