jueves, 26 de septiembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
Su mejor momento
El valor de tales logros es dudoso y Pym de hecho no tenia mucha personalidad. Stan Lee y Jack Kirby empezaban a abarcar demasiadas series y pasaron al personaje a Larry Lieber (hermano de Stan) y al dibujante Don Heck, pero la cosa no acababa de despegar, aunque lo intentaron poniéndole un nuevo ayudante La Avispa, ella nunca fue presentada como una chica muy profunda, pero era animada y muy atractiva.
Con el paso de los números, intentaron animar las aventuras del personaje convirtiéndolo en El Hombre Gigante, por desgracia Henry Pym no fue tocado por la magia de Marvel.
Se unió a los Vengadores y es precisamente en ese grupo, más exactamente en The Avengers # 93 al principio de la saga conocida como" La Guerra Kree-Skrull", donde el doctor Pym, conoció su mayor momento de gloria.
De la mano de Roy Thomas y dibujado por el innovador Neal Adams, en una secuencia memorable El Hombre Hormiga es reducido a tamaño microscópico para hacerle penetrar en el cuerpo averiado de La Visión con el fin de repararlo, siendo atacado por el sistema defensivo del androide.
En este extraño entorno de cables, tubos, sustancias quimicas y cristales, el normalmente insípido Hombre Hormiga disfrutó de uno de sus mejores e irrepetibles momentos
domingo, 22 de septiembre de 2013
Don Winslow of the Navy
Tiras de prensa basadas en un intrépido capitán de corbeta en la inteligencia
maritima, por lo tanto la serie derivaba a una temática de espionaje en la cual
también tenian cabida las hazañas aéreas.
La tira fue propiedad de su creador y guionista Frank V. Martinek, quien
como luego su protagonista, figuró en los servicios secretos de la marina. Fue
distribuida por Bell Syndicate, las tiras diarias empezaron el 5 de marzo de
1934 y las páginas dominicales, en enero siguiente.
Durante los primeros tiempos emergió un poderoso villano, The Scorpion,
lider de una organización internacional de conspiradores y en mayo de 1935
surgió el principal personaje femenino, Mercedes Colby, hija de un almirante
retirado.
La serie se incorporó a la II Segunda Guerra Mundial cuanto ésta afectó a
Estados Unidos en el mundo real. La producción de Don Winslow of the Navy era
obra de un equipo, bajo la férrea dirección de Martinek. Un periodista Frank
Knox y después Carl Hammond, colaboraron en los guiones. Leo Beroth firmaba como
dibujante, pero parece que Hammond se encargaba de los bocetos a lápiz.
Desde 1938 hasta 1940 trabajó en la serie como ayudante gráfico Ed Moore y
acto seguido fue sustituido por Ken Ernst, quién durante un par de años dio a la
serie la mejor y más realista versión.
Después de la contienda empezó un lento declive y a partir del 4 de agosto
de 1952 una nueva distribuidora, General Features publicó la serie. Al poco
tiempo fue dibujada por John Jordan, quién habia dibujado el personaje para los
comics-books, y bajo el mando de este autor se llegó a su clausura, el 30 de
julio de 1955.
La tira fue muy popular en su época, ya que tuvo una adaptación para la
radio en 1937 y una serie de peliculas creadas por la productora Universal en
1941, incluso en 1943 el personaje fue publicado por la editorial de cómics
Fawcett donde nuestro ilustre marino compartió cabecera con el mismisimo Capitán
Marvel.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Capitán América # 6
Una de las series más sorprendentes por la situación a que someten al personaje
es sin ninguna duda el Capitán América de Rick Remender y John Romita Jr.
Alejado de sus momentos más gloriosos pasa por ser un émulo de John Carter en
sus aventuras marcianas, atrás queda todo el glamour de la etapa de Ed Brubaker,
donde se paseaba por la serie como un sofisticado superespia, ahora vive sucio y
alejado de sus seres queridos.
Tras doce años en la siniestra Dimensión Z y dado por muerto por su archienemigo Arnim Zola, Steve Rogers pasa por su peor momento, sólo y en constante peligro, se mantiene en pie gracias a su coraje y firme determinación.
Asi con las pocas fuerzas que le quedan, se lanza al rescate de Ian, al que en el pasado salvó de un laboratorio y adoptó como suyo. Una vez dentro de la mansión del villano, se dará cuenta de los horribles experimentos de este, a la vez que se encuentra con la hija de Zola, que siente algún tipo de atracción hacia él y a la que "aparentemente" el Capi dispara a la cara a bocajarro, mientras tanto Zola lava el cerebro al muchacho para que odie y mate a su padre adoptivo.
Remender sigue regalándonos una sorprendente y entretenida saga, mostrando a un personaje distinto al que estábamos acostumbrados y demostrando que el Capi es más que un simple superhéroe embutido en la bandera de las barras y estrellas, es un aventurero, un superviviente y un luchador, que lo da todo por sus convicciones, sea en nuestro mundo o en cualquier dimensión de pesadilla.
Y si a eso unimos el talento del guionista para hacer interesante a un segundón como Zola, al que convierte en un sádico cabrón, capaz de acabar con la vida de cualquiera con tal de lograr sus metas.
John Romita Jr, al que se le ve a gusto con el personaje, cumple sobradamente, eso si ayudado por entintadores de renombre como son Tom Palmer, Klaus Janson y Scott Hanna.
Obra diferente, que cambia el status del Centinela de la Libertad y no por ello hay que rasgarse las vestiduras, ya que hasta ahora nos ha dado grandes dosis de sano entretenimiento y ese el camino, pasarse un buen rato de lectura.
Tras doce años en la siniestra Dimensión Z y dado por muerto por su archienemigo Arnim Zola, Steve Rogers pasa por su peor momento, sólo y en constante peligro, se mantiene en pie gracias a su coraje y firme determinación.
Asi con las pocas fuerzas que le quedan, se lanza al rescate de Ian, al que en el pasado salvó de un laboratorio y adoptó como suyo. Una vez dentro de la mansión del villano, se dará cuenta de los horribles experimentos de este, a la vez que se encuentra con la hija de Zola, que siente algún tipo de atracción hacia él y a la que "aparentemente" el Capi dispara a la cara a bocajarro, mientras tanto Zola lava el cerebro al muchacho para que odie y mate a su padre adoptivo.
Remender sigue regalándonos una sorprendente y entretenida saga, mostrando a un personaje distinto al que estábamos acostumbrados y demostrando que el Capi es más que un simple superhéroe embutido en la bandera de las barras y estrellas, es un aventurero, un superviviente y un luchador, que lo da todo por sus convicciones, sea en nuestro mundo o en cualquier dimensión de pesadilla.
Y si a eso unimos el talento del guionista para hacer interesante a un segundón como Zola, al que convierte en un sádico cabrón, capaz de acabar con la vida de cualquiera con tal de lograr sus metas.
John Romita Jr, al que se le ve a gusto con el personaje, cumple sobradamente, eso si ayudado por entintadores de renombre como son Tom Palmer, Klaus Janson y Scott Hanna.
Obra diferente, que cambia el status del Centinela de la Libertad y no por ello hay que rasgarse las vestiduras, ya que hasta ahora nos ha dado grandes dosis de sano entretenimiento y ese el camino, pasarse un buen rato de lectura.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Rollerball
ROLLERBALL
USA 1975
Director: Norman Jewison.
Productora: United Artists.
Productor: Norman Jewison.
Guión: William Harrison.
Fotografía: Douglas Slocombe.
Efectos especiales: Sass Bedig, John Richardson, Foe Fitt.
Intérpretes: James Caan, John Houseman, Maud Adams, Ralph Richardson, John Beck, Moses Gunn.
Duración: 129 minutos. Color.
En el 2018 la Tierra vive en un estado de tensa armonía ya que los instintos agresivos y sentimientos antisociales de toda la humanidad han sido encauzados hacia la morbosa contemplación de un violento espectáculo llamado "Rollerball", una combinación de hockey sobre hielo, motociclismo y fútbol americano donde la absoluta ausencia de reglas que limiten la violencia propician el desatado sadismo de sus participantes.
Todo este macabro montaje resulta en realidad controlado, desde las sombras, por un todopoderoso grupo de seis organizaciones empresariales, cuyo poder en la oscuridad resulta equiparable al de un gobierno totalitario. Para tan oscura organización, el mejor instrumento para mantener apaciguada a la población, es su dosis diaria de sangre, sublimación de las antiguas estrategias romanas de pan y circo, para asi perpetuarse en el poder.
James Caan es la máxima estrella de toda la sangrienta historia, al haber conseguido sobrevivir hasta el momento a diez partidos, cuando la vida media de un jugador se sitúa aproximadamente en dos. Debido a su cada vez mayor popularidad, el Sistema decide persuadirle a que se retire, ya que según ellos, el verdadero impacto social del juego consiste en la frecuencia con que las figuras ascienden y caen.
Sin embargo, al recibir la orden de retirarse de la competición, Caan comenzará a hacerse preguntas sobre el funcionamiento del Sistema, negándose finalmente a abandonar, lo cual lo convertirá, en última instancia, en el auténtico verdugo de tan inhumano espectáculo.
Adaptado de un relato del propio guionista William Harrison llamado Rollerball Murders, esta pelicula resultó en su día más célebre por la inusual virulencia de las escenas de juego que le da titulo, que por su aceptación entre el público.
Con todo, el conjunto despide un narcotizante hedor de intelectualismo barato, ese en el que se suelen estrellar los cineastas con muchas ganas de decir cosas y escasas posibilidades de transcender sus más bien simples planteamientos.
En este film, fue el rara vez interesante, Norman Jewison quien tropieza en su intento de hacer una densa alegoría sobre la violencia y el control de masas a través de los medios de comunicación. Ocasionalmente tediosa en su aparatosa vacuidad, Rollerball se salva por la solidez de las interpretaciones, tanto del desaprovechado James Caan como de los ilustrisimos veteranos John Houseman y Ralph Richardson. Además, la tremenda belleza de Maud Adams no deja de resultar un balsámico oasis en el seno de este largometraje formalmente artificial y fallido.
USA 1975
Director: Norman Jewison.
Productora: United Artists.
Productor: Norman Jewison.
Guión: William Harrison.
Fotografía: Douglas Slocombe.
Efectos especiales: Sass Bedig, John Richardson, Foe Fitt.
Intérpretes: James Caan, John Houseman, Maud Adams, Ralph Richardson, John Beck, Moses Gunn.
Duración: 129 minutos. Color.
En el 2018 la Tierra vive en un estado de tensa armonía ya que los instintos agresivos y sentimientos antisociales de toda la humanidad han sido encauzados hacia la morbosa contemplación de un violento espectáculo llamado "Rollerball", una combinación de hockey sobre hielo, motociclismo y fútbol americano donde la absoluta ausencia de reglas que limiten la violencia propician el desatado sadismo de sus participantes.
Todo este macabro montaje resulta en realidad controlado, desde las sombras, por un todopoderoso grupo de seis organizaciones empresariales, cuyo poder en la oscuridad resulta equiparable al de un gobierno totalitario. Para tan oscura organización, el mejor instrumento para mantener apaciguada a la población, es su dosis diaria de sangre, sublimación de las antiguas estrategias romanas de pan y circo, para asi perpetuarse en el poder.
James Caan es la máxima estrella de toda la sangrienta historia, al haber conseguido sobrevivir hasta el momento a diez partidos, cuando la vida media de un jugador se sitúa aproximadamente en dos. Debido a su cada vez mayor popularidad, el Sistema decide persuadirle a que se retire, ya que según ellos, el verdadero impacto social del juego consiste en la frecuencia con que las figuras ascienden y caen.
Sin embargo, al recibir la orden de retirarse de la competición, Caan comenzará a hacerse preguntas sobre el funcionamiento del Sistema, negándose finalmente a abandonar, lo cual lo convertirá, en última instancia, en el auténtico verdugo de tan inhumano espectáculo.
Adaptado de un relato del propio guionista William Harrison llamado Rollerball Murders, esta pelicula resultó en su día más célebre por la inusual virulencia de las escenas de juego que le da titulo, que por su aceptación entre el público.
Con todo, el conjunto despide un narcotizante hedor de intelectualismo barato, ese en el que se suelen estrellar los cineastas con muchas ganas de decir cosas y escasas posibilidades de transcender sus más bien simples planteamientos.
En este film, fue el rara vez interesante, Norman Jewison quien tropieza en su intento de hacer una densa alegoría sobre la violencia y el control de masas a través de los medios de comunicación. Ocasionalmente tediosa en su aparatosa vacuidad, Rollerball se salva por la solidez de las interpretaciones, tanto del desaprovechado James Caan como de los ilustrisimos veteranos John Houseman y Ralph Richardson. Además, la tremenda belleza de Maud Adams no deja de resultar un balsámico oasis en el seno de este largometraje formalmente artificial y fallido.
viernes, 6 de septiembre de 2013
El cuento de una rata mala
Nunca fui un gran admirador de la obra de Bryan Talbot, por poner un ejemplo
The Advntures of Luther Arkwright me parece ininteligible y pretenciosa;
algo parecido me sucedió con Alicia en Suderland.
Aun con todo debo reconocer que El cuento de una mala rata , publicado por la editorial Dark Horse en 1994 es una obra soberbia, con una historia dura que habla de experiencias traumáticas en menores y lo hace alejado de tremendismos y falsos melodramas, tan brillantemente eficaz en su mensaje como sencilla en su lectura.
La protagonista es Helen Potter, una joven que mendiga por el metro y el centro de Londres, con una rata como compañia, con la que comparte su soledad. Helen rehuye el contacto con las personas y poco a poco iremos conociendo las causas, su niñez fue un auténtico infierno, sometida a desprecios y malos tratos por su madre y sufriendo abusos sexuales por parte de su padre, cansada de la situación solo le queda la huida.
En las calles conocerá a un grupo de muchachos también sin hogar que la ayudarán, sin embargo una serie de tristes sucesos, incluida la muerte de su mascota, hacen que abandone la ciudad para encaminarse al distrito de los lagos y es que la joven sigue los pasos de Beatrix Potter (1832-1914) escritora e ilustradora de literatura infantil a la que Helen siempre admiró.
Y asi, entre la vida de ambas mujeres surgen marcados paralelismos, ya que Beatrix también fue oprimida por sus padres, que intentaron ahogar su desarrollo intelectual, otorgándole el rol predeterminado para las jóvenes durante la época victoriana, aunque después veria recompensado su inmenso talento. Helen no le queda a la zaga y consigue liberarse de sus demonios internos y librarse de todos sus miedos al enfrentarse a sus padres.
Obra de un Talbot en madurez gráfica y creativa, que habla de renacimientos personales y de superación del pasado. La historia es tan sencilla y dolorosa, que es usada de lectura en centros para menores que han sufrido abusos, demostrando la credibilidad y sinceridad de la misma.
El cuento de una mala rata es una obra ejemplar, que engrandece el cómic como medio de expresión y a dia de hoy sigue con total vigencia, su lectura no dejará a nadie indifrente.
Aun con todo debo reconocer que El cuento de una mala rata , publicado por la editorial Dark Horse en 1994 es una obra soberbia, con una historia dura que habla de experiencias traumáticas en menores y lo hace alejado de tremendismos y falsos melodramas, tan brillantemente eficaz en su mensaje como sencilla en su lectura.
La protagonista es Helen Potter, una joven que mendiga por el metro y el centro de Londres, con una rata como compañia, con la que comparte su soledad. Helen rehuye el contacto con las personas y poco a poco iremos conociendo las causas, su niñez fue un auténtico infierno, sometida a desprecios y malos tratos por su madre y sufriendo abusos sexuales por parte de su padre, cansada de la situación solo le queda la huida.
En las calles conocerá a un grupo de muchachos también sin hogar que la ayudarán, sin embargo una serie de tristes sucesos, incluida la muerte de su mascota, hacen que abandone la ciudad para encaminarse al distrito de los lagos y es que la joven sigue los pasos de Beatrix Potter (1832-1914) escritora e ilustradora de literatura infantil a la que Helen siempre admiró.
Y asi, entre la vida de ambas mujeres surgen marcados paralelismos, ya que Beatrix también fue oprimida por sus padres, que intentaron ahogar su desarrollo intelectual, otorgándole el rol predeterminado para las jóvenes durante la época victoriana, aunque después veria recompensado su inmenso talento. Helen no le queda a la zaga y consigue liberarse de sus demonios internos y librarse de todos sus miedos al enfrentarse a sus padres.
Obra de un Talbot en madurez gráfica y creativa, que habla de renacimientos personales y de superación del pasado. La historia es tan sencilla y dolorosa, que es usada de lectura en centros para menores que han sufrido abusos, demostrando la credibilidad y sinceridad de la misma.
El cuento de una mala rata es una obra ejemplar, que engrandece el cómic como medio de expresión y a dia de hoy sigue con total vigencia, su lectura no dejará a nadie indifrente.
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