lunes, 7 de noviembre de 2011

Airboy

El personaje de Airboy nació en la revista de cómics estadounidense Air Fighters Comics # 2 (noviembre de 1941) en un omnibus que recogia distintas series de aviadores y fue publicado por la editorial Hillman Periodicals. Dado el gran éxito del personaje la serie pasó a llamarse Airboy Comics en su nº 11 (diciembre 1945) y tras 89 números de existencia la serie se canceló en mayo de 1953.
Creado por los guionistas Charles Biro y Dick Wood y dibujado por Al Camy, quién desarrollaria la serie seria Biro. Airboy (David "Davy" Nelson II) era hijo de un gran piloto, que gracias a las enseñanzas de su padre, se convirtió en un as de la aviación. Su amigo e inventor, un monje franciscano de nombre Mortimer, habia creado un prototipo de avión con gran maniobrabilidad y que puede plegar sus alas como un pájaro, aunque el dia de la prueba del prototipo Mortimer es asesinado y el joven Davy hereda el avión, al que bautiza como "Birdie". Con su nuevo avión será de gran ayuda a los Aliados durante la II Guerra Mundial.
Airboy era un juvenil piloto que cumplía con todas las convenciones habituales de este tipo de héroes, esto es, arrojo sin límites, inteligencia y una temible eficacia a la hora de enfrentarse con los villanos de turno. Biro conocía bien la admiración que los ases de la aviación despertaban en el público, así que procuró representar combates aéreos de enorme espectacularidad, por lo general decisivos para mantener alejado el peligro de nazis y japoneses.


Lo cierto es que las aventuras de Airboy resultan muy significativas en lo que se refiere a cómic propagandístico. Las peripecias del piloto durante el conflicto bélico refuerzan la imagen de ruines soldados alemanes y japoneses, estereotipados al máximo, siempre temerosos del ataque de Airboy a bordo de su extraño avión, "Birdie", tan peculiar en su diseño como el propio uniforme del héroe, rescatado de los viejos ases de la Primera Guerra Mundial, una iconografía heroica que potenciaba aún más el contraste con sus oponentes. Ese factor propagandístico fue precisamente el motivo de que la serie perdiera interés en tiempo de paz, desapareciendo en 1953.


Airboy contaba con un plantel de personajes secundarios de indudable eficacia. Destacan entre ellos Skywolf, un aviador que lucía una extraña armadura; el siempre arriesgado Bald Eagle y, en particular, dos damas, Valkyrie, una maléfica piloto alemana, que más tarde seria su aliada, y la bella Black Angel, que lo mismo empleaba sus fuerzas contra militares enemigos que luchaba contra vampiros o hombres lobo.
Jóvenes talentos como Dan Barry, luego dibujante de Flash Gordon, y Fred Kida fueron llamados para incorporarse al equipo de Biro en la etapa de máximo esplendor de la serie. Como otros personajes de la época, Airboy es altamente representativo de una fructífera etapa de la cultura popular americana. Por esa razón, es difícil abordar el cómic de aventuras de los años cuarenta sin hacer referencia a ese joven aviador de las historietas seriadas.


Tras años de ausencia, la editorial independiente Eclipse Comics lo rescató del olvido a partir de 1986, dotando al personaje de elementos fantásticos y alejándolo de esa imagen de defensor bélico que tanto cultivaron sus autores en los años cuarenta. De esta forma, Airboy se incorpora al universo de los superhéroes modernos, completando una trayectoria tan importante como singular, que arranca en tiempo de guerra y acaba compitiendo con los superhéroes actuales.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Starr el asesino

Antes de conseguir los derechos de la inmortal obra del escritor Robert E. Howard, "Conan", Roy Thomas y Barry Smith crearon su propio bárbaro, esta historia apenas tuvo siete páginas y fue publicada en abril de 1970, en Chambers of Darness # 4, una antologia dedicada al terror y la fantasia, cuya salida era bimestral.
En esta breve historia, el creador literario de un personaje de novelas baratas sobre un bárbaro llamado Starr, se encuentra en otra realidad con su creación, para al final de la misma morir a manos del bárbaro, al confundirlo este con un malvado hechicero de nombre Trull.
Starr fue un primer encuentro de ambos autores en el género de espada y brujeria, y gráficamente este personaje seria el modelo que el dibujante aplicó a Conan.
El editor Axel Alonso vio "posibilidades" a esta historia y contacta con el guionista Daniel Way y el mitico dibujante Richard Corben, los cuales crean una miniserie de 4 números donde amplian los conceptos de la historia de 1970.
Aunque la historia tiene similitud con la original, ya que en la misma también sale el escritor, el bárbaro y el mago, hay grandes diferencias con respecto a esta.

Daniel Way crea una historia atipica en el género de fantasia heroica, el hilo conductor de esta saga es un trovador un tanto especial, que nos narra la historia de Starr y como llegó a convertirse en rey, tras ser esclavo y gladiador, sus enfrentamientos con el vengativo Trull y su relación con su creador literario, aunque pueda parecer una historia convencional, no lo es. Está poblada de grandes dosis de violencia visual y un humor grosero, potenciado por el tratamiento gráfico que le da Corben al personaje, ya que el mismo parece una de aquellas locazas de aquella icónica pelicula gay, The Rocky Horror Picture Show.

Con todo ello gráficamente Corben está impecable, con un trabajo cuidado y mimado al máximo,  potenciado por el colorista José Villarrubia que firma uno de sus mejores trabajos en el medio.
En resumen, obra que quizá moleste a los puristas del género, pero es sin duda uno de los cómics más divertidos del año, plagado de momentos delirantes y totalmente disfrutable.

viernes, 4 de noviembre de 2011

El Gigante Ataca

The Amazing Colossal Man
USA  1957
Director: Bert I. Gordon.
Productora: American Internacional Pictures.
Productor: Bert I. Gordon.
Guión: Mark Hanna y Bert I. Gordon.
Fotografía: Joseph Biroc.
Efectos especiales: Bert  I. Gordon.
Intérpretes: Glenn Langan, Cathy Downs, James Seavy, Russ Bender, Judd Holdren, William Hudson,.
Duración: 80 minutos. B/N.

Durante una prueba atómica, un general del ejército de los Estados Unidos, interpretado por Glenn Langan, se ve expuesto  a la radiación. El daño a estas exposiciones deja de ser leve cuando el general descubre que curado de las quemaduras iniciales, su cuerpo crece varios metros al dia, mientras su inteligencia mengua de forma proporcional.
El militar descubre con horror que su único destino posible es de convertirse en un monstruo enorme y descerebrado. Furioso, en un ataque de rabia incontenida, el gigante se dispone a destruir Las vegas y después todo aquello que se le ponga por delante, pero acaba siendo abatido por el ejército.
El Gigante Ataca , una de las obras más representativas de Bert I. Gordon. (maestro de la ciencia ficción y especialista en el subgénero de las ampliaciones colosalistas) no ha sido considerada en su justa medida.
Oculta bajo su superficie de absurda y fantasiosa comicidad, se halla una seria y disciplinada parábola de aquella nueva América que surgia tras la Segunda Guerra Mundial.


Alternando efectos especiales rayanos en la demencia y metraje de mayúsculo realismo documental, Gordon orquestó una terrible tragedia colectiva en la que Glenn Langan, como paradigma de todo americano, como abstracción de la totalidad de un pais, se ve agigantado por los poderes de la bomba atómica, convirtiéndose en un ser demasiado poderoso en cuyas manos una Biblia queda pequeña.
Inacapacitado para leer las Sagradas Escrituras, situado en las antipodas de sus similares, al monstruo sólo le queda  el recurso de destruir el paraiso americano por excelencia: Las Vegas.

El Gigante Ataca, puede degustarse simplemente como una propuesta emblemática del fantástico considerado de baratillo. Basta contemplar la siguiente escena: dos individuos pretenden administar una inyección al coloso con una inmensa jeringuilla; el gigante se apodera de la misma y atraviesa a uno de los hombres con la aguja, sobran las palabras.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Midnight

El personaje fue concebido como una simple copia del Spirit de Will Eisner mientras Eisner estaba en  la guerra, pero aparte de ser una mera imitación, tenia su encanto y encima estaba dibujado por ese genio, que fue Jack Cole, que más tarde se haria famoso por la creación de Plastic Man.
El personaje surgió en la editorial Quality Comics, más exactamente su primera aparicion fue en la revista Smash Comics # 18 (Enero de 1941), el personaje fue lo suficientemente popular para convertirse en la portada de la revista a partir del número 28 (noviembre 1941), hasta su cancelación en el número 85 (octubre 1949), estuvo en candelero ocho años, lo que nos da muestra del éxito del personaje.
Dave Clark es un locutor que trabaja en un espectáculo radiofónico titulado "el hombre llamado Midnight", sobre un enmascarado luchador contra el crimen. Después de presenciar el derrumbe de un edificio de doce plantas, se da cuenta de la negligencia del constructor, Morris Carlenton. Para ello se pone una máscara y asume la identidad del personaje que interpreta en la radio Midnight, tras tener éxito en su primera misión decide luchar contra el crimen, como" Midnight, el amigo misterioso de los más necesitados".


En el número 23 de Smash Comics se enfrenta a un cientifico loco, Doc Wackey y su mascota, un mono inteligente de nombre Gabby que puede hablar, al final de la historia el doctor se reforma y junto a su dicharachero mono se unen como compañeros a Midnight en su lucha contra el crimen.

Como la mayoria de personajes de Quality, Midnight fue comprado por DC Comics en 1956, siendo utilizado por Roy Thomas para su All-Star Squadron donde compartia titulo con otros ilustres personajes de la Edad de Oro de los comics, también trabajo con los Freedom Fighters durante algún tiempo.
Aunque molaba más antes, cuando era una irreverente sátira del mitico Spirit, capaz de hacernos reir a carcajada limpia.

sábado, 15 de octubre de 2011

The Invisible Boy

USA 1957
Director: Herman Hoffman.
Productora: Pan Productions.
Productor: Nicholas Nayfack.
Guión: Cyril Hume, basado en el cuento homónimo oroginal de Edmund Cooper.
Fotografía: Harold Wellman.
Efectos especiales: Jack Rabin, Irving Block y Louis De Witt.
Intérpretes: Richard Eyer, Philip Abbot, Diane Brewster, Harold J. Stone, Robert H . Harris, Denise Mc Carthy.
Duración: 90 minutos, B/N.

En la génesis de este titulo, tan menor como amable en su falta absoluta de pretensiones, confluyen un par de significativas anécdotas del Hollywood "cincuentero": la progresiva escisión del personal adscrito al todoperoso estudio Metro Goldwyn Mayer y un cierto interés por la captación del público infantil lejos de los dibujos animados o el cine familiar Disney. Al abandonar un cargo en tareas productivas en la MGM, Nicholas Nayfack se encontró con el control de algunos actores de segunda, proyectos no realizados y con Robby, el entrañable robot de Planeta Prohibido (1956).

La carrera en solitario dentro de las filas independientes comienza con una aventura llena de candidez, pensada y plasmada desde la óptica de un niño, auténtico protagonista de la función.
Los esquemas del fantástico, puestos al servicio de un relato en el cual el mundo de la infancia, de las relaciones entre padre y hijo y la libertad imaginativa lo son absolutamente todo.

Aún asi, lo prometedor de este, en realidad cuento, sobre un cientifico, su computadora, un hijo genio y un robot, no alcanza niveles mejores debido a una realización totalmente deslabazada.
El público no entendió el film y creyéndolo una secuela de la citada Planeta Prohibido (mismo productor y guionista) rechazó de pleno los resultados.

domingo, 9 de octubre de 2011

The Shield

The Shield (El Escudo) tiene el honor de de ser uno de los primeros superheroes en usar un traje basado en bandera de los Estados Unidos, y apareció en el mercado catorce meses antes que otro ilustre abanderado, el Capitán América.
El Escudo apareció por primera vez en Pep Comics # 1 (enero de 1940) y fue creado por el guionista Harry Shorten y el dibujante Irv Novick, el personaje surgió del sentimiento patriótico que recorrió el pais antes de la entrada de este en la II Guerra Mundial. Muchos héroes de papel fueron creados como propaganda bélica y al final de la contienda la mayoria desapareció.
El teniente Tom Higgins, estaba trabajando en una fórmula, capaz de otorgar superfuerza a los soldados, pero pereció al ser victima de un intento de los nazis por adquirir el suero. Su hijo Joe, un estudiante de química, continuó con los estudios de su padre y completó la fórmula  utilizando el proceso sobre si mismo; obtuvo un gran poder e invulnerabilidad, adoptando el nombre de The Shield.



Con el tiempo Joe se unió al FBI y sólo el director de la agencia  J. Edward Hoover sabia su doble identidad, pronto reclutó a un joven socio Dusty Simmons, cuyo padre también fue asesinado por agentes extranjeros, unidos por la misma tragedia es adoptado por Joe, y ambos se lanzan a una carrera frenética contra el crimen. En su primera aparición el Capitán América lucia un escudo triangular con una forma muy parecida al traje de The Shield, pero temiendo ser acusado de plagio el personaje pasó a tener un escudo redondo.

En su primera aventura The Shield y Dusty, intentan detener la invasión global que tramaba un pais llamado Moskovia, un pais ficticio formado por elementos de la Alemania nazi y la Unión Soviética.
Pep Comics creó un personaje llamado Archie, sobre un grupo heterogéneo de jóvenes que tuvo un gran éxito, este personaje fue tan popular que eclipsó a todos los demás, y fue la causa por la cual la editorial abandonó los comics de superhéroes siendo conocida en un futuro como Archie Comics.

jueves, 6 de octubre de 2011

Invaders from Mars

USA 1953
Director: William Cameron Menzies.
Productora: National Pictures, distribuida por 20th Century Fox.
Productores: Edward L. Alperson y Ed L. Alperson.
Guión: Richard Blake.
Fotografía: John Seitz.
Música: Raoul Kraushaar.
Diseño de producción: William Cameron Menzies.
Efectos especiales: Jack Cosgrove, Jack Rabin, Irving Block y Howard Lydexker.
Intérpretes: Helena Carter, Arthur Franz, Jimmy Hunt, Leif Erickson, Hillary Brooke, Morris Ankrum, Max Wagner, Bill Phipps, Milburn Stone, Janine Perreau.
Duración: 82 minutos. Color.

Parece cuando menos extraño, que se tenga a esta pelicula en un pedestal, ya que solo su primera media hora es interesante. Tampoco tiene el status de mitica, sus propios defectos y burradas han influido demasiado para considerarla un titulo de oro, con revervas, de esos locos años cincuenta.
A favor tiene la presencia de bastantes personas de peso, principalmente el director y diseñador artistico, un autor en toda regla cuyo principal contacto anterior con el fántastico es la interesantisima La vida futura (1936) recordado por su labor en los decorados, es realmente soberbia.
Es en esa creación de un espacio de decorados coloristas, donde nada puede evitar el rendirse ante su gran trabajo. Aquel camino, aquella valla rota al lado de un árbol, la arena que se abre y traga literalmente a los personajes y el juego de profundidad de campo en el cuartel de policia (talento visual al servicio de una mirada infantil).
Un niño aficionado a la astronomía nota un resplandor en la noche, que resulta ser una nave de origen extraterrestre que ha caido al final del sendero que lleva a su casa. Al dia siguiente, su padre, madre y maestra irán, o serán obligados a ir, al tétrico lugar, desapareciendo y volviendo con una extraña cicatriz en la nuca y una personalidad diferente. ¿Les controlan mentalmente o son marcianos introducidos en los vacios cascarones humanos? Poco importan las respuestas, los apuntes de los raros que son los adultos, de el mal de lo cotidiano, se esfuma al entrar en acción los militares y tener el espectador contacto con el interior del platillo volante, desde ese fatidico momento el tedio se apodera de la función.


El careto con tentáculos adormece con interminables primeros planos y los dos fulanos de chandal de franela verde y ojos saltones corren de un lado a otro con trabucos siderales iluminando rocas de cartón piedra en la repetición infinita de una misma escena, repetida una y otra vez para configurar la hora y veintidós minutos del metraje.
El aburrimiento y el desespero de la audiencia incluyen, inexplicablemente, el penoso trabajo de Menzies en el interior del OVNI. Es hora de reconsiderar los méritos de esta cinta, sopesarlos con sus delirios nada divertidos y poner las cosas en su sitio.