sábado, 28 de abril de 2012

Xenozoic Tales

Esta serie surgió en 1986, en un fanzine llamado Death Ratlle, una breve historia de 8 páginas publicada por la editorial Kitchen Sink Prees. Esta historia convenció al editor Dennis Kitchen del potencial de la misma y a fecha de febrero de 1987 surge el primer número de la serie regular, titulándose Xenozoic Tales.
Esta obra la firma Mark Schultz como autor completo, Schultz desde pequeño tuvo fascinación por las peliculas de dinosaurios. Su favorita era Kin Kong (1933) o cualquiera de las creadas por el maestro de los efectos especiales Harry Harryhausen, también procesó devoción por los coches de época, esos hermosos cadillacs o chevrolets de los años 50 y 60.
Aburrido de su trabajo como dibujante publicitario, se lanza al cómic con esta primera obra, autor de un estilo clásico con influencias de Frank Frazetta, Al Williamson o Wally Wood.
Demostró su enorme talento en esta serie, con unos cuidados guiones y un preciosista dibujo, se metió a los aficionados y a la critica en el bolsillo, consiguiendo una de las obras más laureadas de finales de los 80 y primeros de los 90.
Siempre cuidó el detalle, siendo su dibujo de gran meticulosidad, tanto es asi que para terminar los 15 números de que consta la serie, tardó 10 años. Eso da muestras del cariño y el tiempo que empleó en recrear esta fábula pos-.apocaliptica. Autor de trazo elegante y fuerte narrativa, también se lució como guionista, es cierto que no inventó un género nuevo, pero supo mezclar como nadie toda la noveleria pulp, con hermosas chicas, dinosaurios y elegantes automóviles.
600 años en el futuro y a causa de un gran cataclismo ocurrido por el calentamiento global en el 2020, la humanidad se oculta en enormes refugios subterráneos. Cuando por fin salen a la luz, será en una nueva era, el xenozoico, donde el ser humano convive con especies extinguidas hace millones de años atrás.
Las historias nos muestran las aventuras de Jack Tenreck, un héroe a la antigua, sin fisuras, un personaje con grandes convicciones morales y una relación muy especial con el mundo que le rodea, no falto de cierto misticismo ecológico y por otro lado está Hannah Dundee, hermosa e inteligente, pero más racional que su partenaire. Schultz crea a dos extraordinarios personajes, que son el alma motriz de la obra, ambos están enamorados, pero son demasiado orgullosos para reconocerlo y asi asistimos a frases llenas de ironia y con doble sentido, no falta tampoco sus gotas de erotismo, todo ello contado con maestria.
Tampoco es desdeñable el matiz ecológico de la serie, como la premonición del calentamiento global, o la critica a la caceria cruenta de los grandes saurios. Tal fue el éxito de esta obra, que la poderosa Marvel, puso sus ojos en ella, publicando sus 6 primeros números a color entre noviembre de 1990 y abril de 1991, aunque para ello cambió el titulo original bautizándola como Cadillacs and Dinosaurs.
Verdadera joya, que el tiempo ha convertido en una obra de culto. Xenozoic Tales nos devuelve una mirada clásica al cómic independiente americano, lo cual no es mala mezcla, sobre todo si pasa por las manos de Mark Schultz.

jueves, 26 de abril de 2012

Riders to the Stars

USA 1954
Director: Richard Carlson.
Productora: A-Men para United Artists.
Productor: Ivan Tors.
Guión: Curt Siodmak.
Fotografía: Stanley Cortez.
Música: Harry Sukman.
Efectos especiales: Harry Redmond, jr y Jack R. Glass.
Intérpretes: William Lundingan, Herbert Marshall, Richard Carlson, Martha Hyer, Daw Addams, Robert Karaes, Lawrence Dobkin, George Eldredge, Dan Riss, Michael Fox.
Duración: 80 miunutos, Color.

La ciencia ficción de los 50 era todo un mundo hecho de monstruos y guerra fria. Los films con bicho, tenian la gracia de una realización descarada y simpática, sumiendo con sana insolencia sus propias limitaciones, los documentos-celuloide se parecían más a un aburrido y conservador informe de la NASA que lo que se entiende por cine convencional y creativo.
En la categoria de informe frio e impersonal entra Riders to the Stars, la odisea de unos cuantos cientificos que con el fin de recoger un meteoro e investigarlo, construyen un cohete impermeable a los peligrosos rayos cósmicos y se lanzan a su captura..
A pesar de reunir talentos de probada eficacia, como por ejemplo en la fotografia el espléndido Stanley Cortez de la Noche del cazador (1955), Curt Siodmak en el guión, Richard Carlson, actor todo terreno que se metió a director de cine de poco presupuesto, el cual tiene en su haber dos curiosos westerns, Four Guns to the Border (1954) y The Saga of Hemp Brow (1958), todo este talento no sirvió para hacer otra cosa que meterlo en una taza de mediocridad y servirse frio.
El resultado es una breve pelicula, prematuramente pasada de moda, que sólo puede interesar a incondicionales de la ciencia ficción casposilla.

martes, 24 de abril de 2012

We3


We3 es una miniserie de tres números, publicada en 2004 por el sello Vertigo, sus creadores son el escritor Grany Morrison y el dibujante Frank Quitely.
La serie trata sobre tres mascotas domésticas, que son robadas de sus hogares, un perro, una gata y un conejo. Los animales son convertidos por sus captores en una especies de ciborgs,  para ser unos asesinos despiadados, meros esclavos adiestrados para cumplir los deseos de sus dueños, la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Una vez realizadas las misiones encomendadas, les espera el sacrificio, solo la doctora Roseanne, la cual puede comunicarse con ellos, demostrará tener algo de corazón y los liberará.
Perseguidos y al borde de la aniquilación, lucharán con dientes y garras, más con todo el armamento  implantado en sus corazas, para sobrevivir. Al ejército solo le queda su última creación para destruirles, um enorme mastin, denominado 4. Enfrentados a todo y a todos, los animales lucharán hasta la extenuación, aunque no todos lograrán sobrevivir.
El siempre provocador Grant Morrison, esta más tibio de lo habitual, pese a ser una historia con infinitas posibilidades, el guión es plano y poco desarrollado, la denuncia contra el maltrato animal el ligth y los tópicos sobre los animales demasiado obvios, perro bueno, gato cabroncete y conejo tontorrón; eso si, le crea al dibujante mucha pirotecnia para ocultar la mediocridad de su historia. Lástima, porque con un guión más elaborado y con más carne en el asador, la historia tendria má relevancia.
Si la serie, pese a tener algún punto de interés, no acaba de llenar, otra cosa es el dibujo de Quitely, autor cuyas referencias gráficas son Richard Corben y Moebius, consigue uno de su mejores trabajos, con infinidad de detalles, que hacen de cada viñeta una gozada visual.
Obra con pretensiones, pero lastrada en su desarrollo, lo único de interés es el precioso dibujo de Quitely.

domingo, 22 de abril de 2012

The Neanderthal Man

USA 1953
Director: E.A. Dupont.
Productora: Wisberg-Pollexfen.
Productor: Aubrey Wisberg y Jack Pollexfen.
Guión: Aubrey Wisberg y Jack Pollexfen.
Fotografía: Stanley Cortez.
Efectos especiales: David Rabin y David Commons.
Intérpretes: Robert Shayne, Richard Crane, Doris Merrick, Joyce Terry, Robert Long, Dick Rich.
Duración: 77 minutos. B/N:

¿Tan peligrosos son los cientificos?. A la vista de la mayoria de peliculas donde éstos aparecen, la respuesta sería afirmativa. Si se trataba de ciencia ficción de serie B, cabia esperar un fracaso espectacular; infecciones, criaturas desbocadas, gigantismo disparado, mutaciones asesinas, etc...
En 1953 otras muestras análogas hicieron compañia a esta: Killer Ape, The Mesa of Lost Women, hombres de ciencia  empeñados en descubrimientos maravillosos que no se apercibian del tremendo berenjenal en que se metian.
Como el de hacer regresar en la escala evolutiva al hombre mediante un suero, el cual inyecta a su criada y después a la vista de los prehistóricos resultados, hacer lo propio consigo mismo, tal vez para no dejar sola a la buena y primitiva señora, aunque lo más alucinante es sin duda  la transformación de su gato en un dientes de sable.
Una vez transformado en un feroz hombre de neanderthal, es decir, una vez puesta la careta y  colocados correctamente los pelos en las extremidades, nada mejor que hacer que el gorila, dejando libre los más bajos instintos, dirigidos como no, hacia señoritas de grito fácil.
Variante cochambrosa del clásico Jekill y Hyde, es de lo menos recomendable de la filmografía "aturdidora" que existe.

viernes, 20 de abril de 2012

Batman: Luz de gas


Luz de gas, en una historia imaginaria de Batman, creada en febrero de 1989 por el guionista Brian Augustyn y el dibujante Mike Mignola, en este one-shot de 48 páginas, los autores enfrentan al Señor de la Noche al mismisimo Jack el Destripador.
Tras una larga preparación por Europa, donde el joven Bruce Wayne aprende de las mentes más brillantes de su época, regesará a su ciudad natal Gotham City con una misión, convertirse en su protector. Aunque no será fácil, al mismo tiempo que él, surge la siniestra figura del ser que con sus crimenes aterrorizó Londres.
Convertido en el misterioso Batman, su presencia como justiciero coincide con los crimenes del destripador y el pueblo cree que la misteriosa figura vestida de murciélago, puede ser el responsable de las muertes.
Pero las sospechas de la policia se ceban en Wayne, su presencia en Londres durante los crimenes de 1888, sus misteriosas desapariciones nocturnas y unas pruebas incriminatorias hábilmente colocadas en su mansión, le implican directamente en los crimenes. Tras un juicio rápido, le espera la horca, contra reloj deberá descubrir la identidad del asesino y probar su inocencia.
La historia creada por Augustyn, pese a ser relativamente corta es muy interesante, las motivaciones homicidas del destripador son creibles, relacionando el desenlace final con la historia de Bruce Wayne.
La identidad secreta del demente asesino es una sorpresa que no se develará hasta el final, con lo que la obra gana en intensidad y suspense.
En ello ayuda el arte de Mignola, dándole al conjunto de la serie un necesario aire gótico. Su forma de dibujar Gotham con sus callejones sucios y sombrios, donde el destripador se mueve a sus anchas, son todo un acierto, tanto como la recreación del héroe, una sombra apenas visible entre la ocuridad, pero poderoso y temible, todo ello embellecido por las tintas de P.Craig Russell. Esta ambientación le valdria como referencia para la obra que más tadre le consagró, Hellboy.
En definitiva, una obra notable, con un ajustado guión y un gran dibujo, que demuestra que el personaje de Batman se adapta a toda época y condición.

miércoles, 18 de abril de 2012

Nueva York año 2012

The Ultimate Warrior
USA  1975
Director: Robert Clouse.
Productora: Warner Bros.
Productor: Fred Weintraub y Paul Heller.
Guión: Robert Clouse.
Fotografía: Gerald Hirschfeld.
Efectos especiales: Van der Veer Photo Effects y Gene Griggs.
Intérpretes: Yul Brynner, Max Von Sydow, Joanna Miles, Richard Kelton, William Smith, Stephen McHattie.
Duración: 94 minutos. Color.

Realizador de la excelente Más oscuro que el ámbar (1970), Robert Clouse dilapidó su talento en el cine de artes marciales. A pesar de ser el autor de las más decentes epopeyas del subgénero como Operación Dragón (1973), Juego con la muerte (1976) y  La furia de Chicago (1980), ha quemado sus recursos expresivos con todos los vicios de las peliculas de kárate, chillidos, saltos, patadas voladoras, iluminaciones forzadas y montaje embarullado.
En un año donde había arrasado en taquilla con la citada movida de Bruce Lee, la productora Warner le confió un considerable presupuesto para esta pelicula.
Con argumento y guión propios, refugió ahora sus ideas en la ciencia ficción, en esa división futuro apocaliptico, post-atómico y neo-bárbaro. Contó con un reaparto de campanillas; Yul Brinner dando rienda suelta a su narcicismo contorsionista, Von Sydow poniendo voz de ultratumba y el habitual villano de la época William Smith.
Clouse dosifica sabiamente la acción-artes marciales con las constantes genéricas y sorpresivas dosis de truculencia (como la mutilación en el pozo), pero los aficionados del momento no superon apreciarlo, ya que esperaban lo que anunció y vendió la productora; la primera pelicula de ciencia ficción y kung-fu.
Casi una década después, este artesano ofreció la más que interesante obra, Fieras radiocativas (1983), pero ya nadie le hizo caso.

lunes, 16 de abril de 2012

Bruce J.Hawker

Integral de Ponent Mon, que recoge la edición completa de las aventuras de Bruce J. Hawker, navegante y aventurero inglés. El autor de la misma es el guionista e ilustrador belga William Vance, famoso por series como Bruno Brazil, Bob Moraney o su obra más aclamada XIII.
Esta serie fue creada en 1976 para la revista Femmes d´aujourd´hui y tres años más tade seria la revista Tintin Hebdo la que publicaría las historias de nuestro ilustre marino.
Bruce J. Hawker, adoptado por Lord Hawker, es un joven teniente de la Royal Navy, que en 1880 recibe la misión de proteger a un convoy maritimo, que transporta un arma secreta con destino a Gibraltar. Su navio el Lark, es un viejo e inoperante cascarón y sus cañones están obsoletos, con todos estos factores en contra y su honor en juego, es derrotado y capturado por los españoles.
Tras pasar un sinfin de peripecias logra escapar y a su llegada a Londres, es repudiado por su padre y despreciado por su prometida. A la espera de un consejo de guerra,  Bruce hará lo posible para recuperar su mancillado honor.
Esta primera parte de la trama, más exactamente los tres primeros álbumes, son de tono naval, con grandes batallas, donde el joven ayudado por el oficial y amigo Lund, demostrará toda su pericia como navegante.
A partir del cuarto album y con guiones de André Duchâteau, las aventuras marinas son más espaciadas y la serie deriva a intrigas más mundanas, con bandidos gallegos o con un misterioso personaje que rapta aristócratas, para pedir un fuerte rescate. Con todo ello las aventuras de Bruce J. Hawker son un clásico del cómic europeo, llenas de acción a raudales.
Aunque tienen un pero y es que los tópicos a veces les juegan una mala pasada a los autores, ya que Inglaterra también estuvo en guerra con la Francia napoleónica, cosa que el autor obvia, siendo los enemigos los españoles. Los oficiales ingleses son apuestos, aseados, honorables y valientes, los españoles son sucios, ignorantes y mezquinos, cosa incierta y que puede llegar a irritar.
Pero dejando de lado estos tópicos, la historia es francamente entretenida y está bellamente dibujada, tanto en sus detallados enfrentamientos navales, como en retratar bellos paisajes y hermosas mujeres, Vance nos da muestra de su enorme talento, asi que aprovechemos para leer, una buena obra de un autor al que el parkinson ha retirado de su tablero de dibujo.
Un último detalle, Ponent Mon con estos inflados precios va alejar a los aficionados de estos clásicos europeos, una verdadera lástima.