martes, 11 de marzo de 2014

Hombre: Tomo 2

Hombre surgió a principios de los 80, en el esplendor del cómic adulto en España, donde infinidad de revistas con temáticas tan variadas como la ciencia ficción, terror o espada y brujeria, sin olvidarnos del erotismo, poblaron las estanterias de los kioscos.
Los niños que una década atrás se acercaron al medio con los héroes de Bruguera (Capitán Trueno, el Jabato) y los de la editorial Vértice (Universo Marvel) crecieron y tuvieron nuevas inquietudes. La dejada atrás del franquismo y la transición, propició un mayor liberalismo; así que libre del lastre impuesto por el código censor, el cómic se volcó en contenidos adultos y en 1981 en la revista Cimoc, surge uno de los grandes personajes de nuestro cómic patrio, Hombre. Creado por Antonio Segura y José Ortiz.
En el primer tomo integral vimos como nuestro mundo, gracias a una serie de crisis energéticas y sociales lleva al colapso total de la humanidad, en este mundo post-apocaliptico surge la figura  de Hombre. Sin duda uno de los personajes más atipicos del cómic, rudo y violento, capaz de todo para lograr la supervivencia, es el antihéroe por excelencia.
La obra en sus comienzos situaba la historia en ciudades, donde los supervivientes de la catástrofe vivian hacinados y solo los más fuertes sobrevivian. Pese a que estaba situada en un futuro no muy lejano, la estructura de la misma bebe abiertamente del Western fronterizo y crepuscular, en el primer tramo de la serie, hasta convertirse en un canto a los espacios abiertos en el segundo.
Este segundo tomo de la serie, recoge toda la etapa a color de la misma. En ella vemos algún cambio, como que los hijos de los supervivientes, ya no viven hacinados en ciudades, si no que pueblan los bosques, viviendo en un estado de total libertad, odian las armas de fuego y viven de lo que cazan, ellos serán el futuro de la raza humana.
Entre estos nuevos "salvajes" destaca Atila, una mujer de rompe y rasga, hermosa y sensual, fiera guerrera que maneja con destreza el arco, ella compartirá aventuras con Hombre, tal es su influencia en la serie que en momentos eclipsará en protagonismo al personaje masculino.
Hombre ya está envejecido y cansado, aunque no rehuye la violencia, entre el veterano y la guerrera surge algo más que la amistad.
Con unos soberbios guiones de Segura, que nos acercan a un mundo violento y descarnado, convierten a un personaje antipático como es Hombre, en todo un referente del cómic, aunque el personaje no seria lo mismo sin el arte de Ortiz. Quedan cortos los adjetivos, cada viñeta es una clase magistral de dibujo y más si lo acompaña con un bonito coloreado hecho a base de acuarelas, que hacen relucir más el arte del maestro.
Obra rotunda e imprescindible, un ejemplo de como se debe hacer un cómic, tanto en la trama como en la parte gráfica.
Ambos autores se nos han ido, Ortiz muy recientemente, pero nos queda la fuerza de su obra y eso siempre quedará en el recuerdo.

sábado, 1 de marzo de 2014

Capitán América: Sueños Americanos


Panini nos presenta en su linea Marvel Gold, una de las mejores etapas del Centinela de la Libertad, la que firmaron J.M. DeMatteis a los guiones, Mike Zeck a los lápices y John Beatty a las tintas, en este volumen se recogen los números 258-67 (junio 81-marzo 82) de la colección regular.
Si bien el primer número viene guionizado por Chris Claremont y David Micheline y es la tipica historia de relleno, donde el Capi debe enfrentarse a un empresario especulador que contrata a un pirómano y asi al arder los edificios, se hace con los solares a un precio risible.
La siguiente está firmada por Jim Shooter y Micheline, historia autoconclusiva y francamente anodina, y en ella el Capi debe dar un mensaje a un joven de parte de su padre, nada del otro mundo si el chaval no perteneciera a una banda de moteros de ideología nazi, ni la presencia de un villano de la colección de Spiderman como es el Doctor Octopus, hace que la cosa mejore.
La tercera es la única de este volumen que no está dibujada por Zeck, ya que el dibujo corre a cargo de Alan Kupperberg y cuenta con guiones de Al Milgrom, en ella nuestro héroe debe fugarse de una prisión de alta seguridad, para demostrar al alcaide que la misma es segura; durante su encierro, varios presos intentarán acabar con su vida. Otra historia de relleno bastante floja y que poco añade a la grandeza del Capi.
Las siguientes historias son una mini-saga de tres números y es la carta de presentación de DeMatteis, en ella el Capitán América debe viajar a Hollywood para hacer publicidad en una superproducción basada en su vida, cosa que no le agrada mucho, pero la aparición de un nuevo héroe llamado Nómada, estimula su curiosidad, ya que ese nombre fue el mismo que utilizó el Capi después del final de la saga del Imperio Secreto.
En su estancia en Hollywood, debe hacer frente a un grupo de saboteadores, un complot para desacreditarlo a los ojos de la opinión publica y emplearse a fondo con dos viejos enemigos, el gigantesco androide llamado el Ameridroide y el villano que mueve los hilos en la sombra, Cráneo Rojo. No es una saga especialmente brillante, sin embargo es de lectura ágil y muy entretenida.
El siguiente número y que da nombre al volumen Sueños Americanos, vemos grandes y inexplicables cambios en la vida de nuestro héroe, la realidad tal y como la conocemos está siendo alterada, por un grupo de poderosos telépatas a cuyo mando está un anciano, con grandes ideales, aunque sus métodos para conseguir un mundo mejor no son los correctos, otra historia entretenida, en donde destaca una realidad paralela donde los nazis dominan América y los mutantes son perseguidos, asi como los negros y los judios.
La siguiente historia son dos números, donde el Capi debe formar equipo con Spiderman y Nick Furia, para derrotar a otro villano de medio pelo llamado Sultan. El malo tiene poca chicha y la historia se deja leer; estos números estan guionizados por un desganado David Anthony Kraft.
Y para cierre, el Centinela de la Libertad debe enfrentarse a un agitador social vestido como un espadachin, que puede pasar por un presunto Errol Flynn y que responde al hilarante nombre del Hombre de la Calle. Este quiere derribar a los viejos simbolos e ideales de América, de los cuales el Capi es su mayor representación, asi que la batalla está servida.
El encargado del dibujo de prácticamente todo el volumen, menos una historia es Mike Zeck, autor que venia de dibujar a Sang-Chi, Master of Kung-fu, y que tras la marcha de Byrne de la colección vio la oportunidad de dibujar a uno de sus héroes favoritos; aunque en estos primeros números, se va haciendo con el personaje, dibujante de corte clásico y de trazo dinámico, no brilla debido a la falta de un buen entintador, este apartado corria a cargo de una agencia llamada Quickdraw Studios y que no estaba a la altura de las circunstancias; la llegada de John Beatty ayudó a potenciar el arte de Zeck.
Historias herederas de su época, que están muy lejos de ser el gran clásico que nos quieren vender, algunas de ellas están muy politizadas, con ideas un tanto simplista sobre la sociedad de primeros de los 80, es cierto que es el principio de la etapa de estos autores y tal vez le estén cogiendo el pulso al personaje, y en próximos números la cosa mejore, con todo ello me llevé una pequeña decepción, que me hizo añorar la anterior etapa formada por Roger Stern y John Byrne.

jueves, 27 de febrero de 2014

Capitán América # 10

Durante ocho años Ed Brubaker modeló y redifinió los conceptos del Capitán América, su personaje se movió en una sofisticada trama de espionaje a nivel global, no exenta de cierta carga politica y una ligera critica social a una América, azotada por una fuerte crisis económica y de valores morales.
Con todo ello logró una de las mejores estapas del Capi de los últimos años, obra que se convirtió en todo un referente y en un clásico. Brubaker se inspiró en la gran etapa de Englehart/Buscema y su Imperio Secreto y en las aportaciones de Steranko al frente del personaje.
La llegada de un nuevo equipo creativo, Remender y John Romita Jr., presagiaba malos tiempos para el Centinela de la Libertad, pero no fue asi. Ambos se sacan de la manga una gran saga, que aparta a un lado lo narrado por Brubaker y colocan a nuestro héroe en un mundo hostil y violento conocido como la Dimensión Z.
Y aqui es donde nos damos cuenta de que Remender se inspira en otro ilustre creador, nada menos que Jack Kirby y sus alocada historias de los 70, tal es la influencia que incluso rescata a uno de los villanos creados por el genial autor, Arnim Zola. Todo ello con un toque a lo Killraven o John Carter que mola mucho, ya no hay critica social ni politica, si no mucha ciencia ficción y aventuras con un Capi más humanizado que nunca.
También nos aproximan a la niñez y juventud de ambos contrincantes, como se forjó el indomable carácter del Capi, un niño débil criado en un duro barrio de Manhattan durante la Gran Depresión y que jamás se rindió. Y Zola, un hombre también débil de cuerpo, convertido en un brillante cientifico, que jamás ayudó a sus semejantes, si no que empleó sus conocimientos en genética, para el mal más absoluto.
En el último número, aparentemente Zola ha muerto a manos de su hija Jet, aunque el villano sigue vivo y manipula a su hija, para impedir que Sharon y el Capi destruyan la estación de combate de este, aunque en el instante final el sacrificio de Sharon les otorga la victoria. Remender se carga a Sharon Carter, la eterna novia de Rogers, pero sin embargo nos deja a Jet (Negra Azabache) personaje que dará mucho que hablar, ya que está muy bien trabajado y que en el futuro será de vital importancia.
Aun hay un momento para la nostalgia y es comprobar que Iam no ha muerto, si no que ha heredado el legado del Capi y se ha convertido en un liberador para su pueblo, con el nombre del Nómada.
Nombre que no es ajeno a la mitologia del personaje, ya que fue utilizado por este en Captain America # 180 (dic 74) cuando desencantado al conocer la identidad del lider del Imperio Secreto, abandonó su traje abanderado y utilizó uno nuevo pasándose a llamar el Nómada.
Una gran saga, sorprendente debido al cambio de status del personaje, un cómic aventurero, lleno de acción, entretenimiento en estado puro, bien guionizado y que habla muy bien del buen hacer de sus creadores.  

martes, 25 de febrero de 2014

Bruno Brazil: Integral nº1

El personaje surgió el 17 de enero de 1967, en el número tres de la revista Tintín. Era una pequeña historia de cinco páginas, titulada "Objetivo, una rosa" a la que seguirían otras cuatro más, y donde sus creadores nos mostraban a un refinado agente secreto americano que trabajaba para una organización conocida como el Departamento y cuyo jefe era el Coronel Lazarus (L).
Sus autores fueron Louis Albert, que en realidad era un seudónimo tras el que se escondía la figura de Michel Greg, uno de los grandes guionistas del cómic europeo,  con series tan notables como Aquiles Talón,  Bernard Prince o Comanche, mientras que el dibujo corría a cargo de William Vance autor de obras como Bob Morane, Ramiro o Bruce J. Hawker o la serie que sin duda le hizo más famoso... XIII.
El éxito de esta serie llevo a sus creadores a ampliar conceptos y asi el 12 de marzo de 1968, aparece el primer álbum de la misma que constaba de 48 páginas titulado "El tiburón que murió dos veces", donde nuestro sagaz agente debe enfrentarse al Lobo de Nurenberg, un antiguo militar nazi  que en 1945 debe salir de Europa  con un submarino cargado de tesoros y que naufragó en las costas del ficticio país sudamericano de Caraguay, el botín del tesoro asciende a quince mil millones de dólares.
En esta primera historia el personaje bebe del James Bond cinematogràfico interpretado por Sean Connery, influencia que se deja notar durante toda la serie,  pero no es la única ya que también deja su huella la mítica serie de televisión "Misión Imposible" producida por la CBS en 1966, ya que el protagonista del comic comparte gran parecido físico con el actor principal de la misma Peter Graves, incluida su cabellera canosa.
La comparación con la serie televisiva se hace más relevante a  partir del segundo álbum "Comando Caimán" donde las misiones eran más complejas y el protagonista une sus habilidades a un variopinto grupo de mercenarios con unas habilidades específicas: Whip Rafale: la única chica del grupo y experta en el manejo del látigo. Gaucho Morales: un vivales, siempre enfrentado a todos, pero todo un seguro en las misiones, Texas Bronco: el fortachon del grupo, Big Boy Lafayette: usa un arma un tanto especial,  un yo-yo de acero, pero en sus manos se convierte en un instrumento terrible, y por último Billy Brazil: hermano del jefe y que posee adiestramiento militar.
Todos unen sus talentos para localizar y detener un mensaje subliminal,  emitido por una emisora escondida en la selva sudamericana, este segundo álbum es especialmente importante por la aparición de Rebecca, una hermosa rubia,  ayudante del villano y que en los dos siguientes álbumes "Los ojos sin rostro" y "La ciudad petrificada" será el enemigo a batir.
Las historias que nos cuenta Greg son entrenidas pero muy simples, fiel herederas de su época,  aun así un poco más de garra no les hubiera venido mal, el final de las mismas suele ser precipitado, como si se fuera quedando sin ideas a medida que avanza la trama, con ello no digo que sean malas historias si no que se merecian un mayor desarrollo y dotarlas de mayor empaque.
En cuanto a Vance era muy joven, aun así apuntaba maneras, su trazo es dinámico y elegante y conseguía unos decorados vanguardistas, con una adecuada caracterización de personajes.
Obra entretenida, pero que le faltaba amplitud en los guiones, con todo ello te pasas un buen rato de lectura. 

domingo, 23 de febrero de 2014

Los Defensores: ¿Y quién heredará la Tierra?



Segundo tomo de Panini, que recopila los números 12-19 de la colección regular de Los Defensores y que por lo tanto recoge toda la etapa de Len Wein al frente de la formación, este tomo también incluye los dos primeros Giant-Size del grupo que permanecian inéditos en nuestro país.
Wein un guionista de reconocido prestigio, que junto al dibujante Dave Cockrum revitalizó a los mutantes en el mitico Giant-Size X-Men # 1, recoge aquí el testigo de Steve Englehart y continua las aventuras de uno de los grupos más extraños del Universo Marvel.
Recordar que Los Defensores estaban formados por superhéroes un tanto peculiares, ya que en sus filas estaban personajes huraños y antisociales como Namor o Hulk que eran vistos como peligrosas amenazas, o solitarios como Silver Surfer o el Doctor Extraño, este último el nexo común del grupo, ya que no era un lider al uso, en sus filas también estaban un ex-villano y broncas como Ojo de Halcón y La Valquiria una semidiosa que rivalizaba en fiereza con sus contrapartidas masculinas.
Este singular equipo fue conocido como el no-grupo, ya que no tenian reglas, simplemente se unian cuando había que hacer frente a una amenaza común.
La primera historia es autoconclusiva y se enfrentan a Xemnu, el Titán, un villano de segunda fila, en esta primera aventura, el equipo sólo cuenta con tres integrantes ya que Silver Surfer y Ojo de Halcón abandonaron para dedicarse a sus asuntos. El primer encuentro de Wein con los personajes es funcional e irrelevante, aunque se deja leer.
Sin embargo, en los dos siguientes números la cosa mejora, ya que en ellos se enfrentan al Escuadrón Supremo y a Nebulón un poderoso alienigena; estas historias tienen su relevancia, ya que uno de los componentes del Escuadrón cambia de bando uniéndose a Los Defensores y este no es otro que Halcón Nocturno, asi se continua con la tradición de admitir a ex-villanos entre sus filas. Esta historia es de lectura ágil y entretenida, ya que el enfretamiento entre dos supergrupos siempre es muy efectivo y estimulante para el lector.
Pasamos al primer Giant-Size, el cual esta firmado por Tony Isabella y dibujado por Jim Starlin, aunque lo cierto es que estos autores solo hacen unas pocas páginas, ya que el resto del material del cómic son historias clásicas del Hulk de Lee y Kirby, Namor de Bill Everett y el Doctor Extraño de Lee y Ditko, historia irrelevante y en cierta medida aburrida.

Las siguientes historias van ganando en interés y asi asistimos a un enfrentamiento con Magneto y su Hermanad de Mutantes Diabólicos. En estos números el uniforme de Halcón Nocturno sufre una transformación respecto al original, quedando más efectivo y reconocible. Avisados por el Profesor Xavier de una terrible amenaza para la humanidad, se enfrentan a Magneto y sus acólitos, con material de una antigua civilización perdida el villano crea a Alfa, el mutante definitivo, este despierta como un mero bruto, pero poco a poco va evolucionando, hasta convertirse en un ser casi divino, ester ser es manipulado por Magneto, pero descubre de que lado está la verdadera maldad y decide darle al grupo de villanos, un castigo ejemplar. La historia es muy entretenida, aunque el final es totalmente delirante y risible, pero hay que decir a su favor que estos cómics son un fiel reflejo de la época donde fueron concebidos, y esta era más inocente que la nuestra.

El segundo Giant-Size es más esotérico, ya que salen demonios y Extraño pide ayuda a Damian Hellstron, conocido como Hijo de Satán; este cómic está firmado por Wein y dibujado por Gil Kane.
En los últimos tres números Los Defensores deben enfrentarse a la Brigada de la Demolición y recuperar una bomba Gamma, aunque para ello cuentan con la estimable ayuda de Luke Cage (Powerman).
Voy a romper una lanza a favor de Sal Buscema, que en esta obra hace un trabajo excelente, demostrando que era más que un mero artesano y es que al bueno de Sal siempre le perjudicó la eterna comparación con su hermano, como si los demás artistas de la época pudieran compararse con el gran, John Buscema.
En resumen, un puñado de historias de corte clásico, algunas con más interés que otras, pero todas muy entretenidas, estos cómics eran pura adrenalina, simples pero muy efectivos.

El Misterio del Capitán Nemo.

El Capitán Nemo fue creado por la fértil imaginación del visionario escritor francés Jules Verne, su primera aparición fue Veinte mil leguas de viaje submarino (1869) y la última en La isla misteriosa (1875), aunque sus aventuras se postergaron en el tiempo, tanto en versión cinematográfica como comiquera, en ambos casos con algunos brillantes resultados.
El guionista Mathieu Gabella nos da una nueva versión del personaje, sin traicionar el espiritu literario de la obra, paro adaptándola a los nuevos tiempos, consiguiendo una obra altamente entretenida y que explica la tragedia personal del hombre antes de convertirse en el mayor azote del Imperio Británico.
La historia es la ya sabida, cinco yanquis logran escapar en globo de la sitiada ciudad de Richmond y empujados por el fuerte viento logran llegar a una isla, en la cual un misterioso personaje vela por su seguridad.
Pero en medio de la historia Gabella va introduciendo pasajes, donde iremos sabiendo de la vida de Nemo, este es en realidad el principe Dakkar, hijo de un rajá indio, es un hombre adelantado a su tiempo, culto y de gran ingenio, educado en las mejores universidades de Europa, allí en Paris es donde conoce a su mujer Anusha, también de raices hindús y con un intelecto como el suyo, ambos sueñan con la liberación de su pais; a Dakkar no le importa la forma y a Anusha de forma pacifista.
Durante una batalla contra los ingleses, el joven principe sale victorioso gracias al diseño de nuevas y poderosas armas. Pero el invasor manda más tropas y captura a la pareja, ella es torturada hasta la muerte en su presencia y él logra huir; jurando venganza, se alia con la secta Thug y crea el Nautilus pasando a llamarse Nemo.
El dibujo de esta obra corre a cargo de Kenny Ruiz (Cazador de Rayos, Dos Espadas) con la ayuda del también dibujante y colorista Maz. Aqui Kenny deja de lado el estilo manga, consiguiendo un dibujo más clásico, su dibujo es detallado sobre todo en la representación de la tecnología, en este caso retro-futurista o Steampunk, también logra un gran diseño de personajes y unos acertados decorados, consiguiendo un hermoso espectáculo visual, al que no es ajeno la paleta de colores de Maz.
Kenny demuestra que pese a su juventud, está en plena madurez creativa y que es uno de los mejores dibujantes de su generación.
Gabella maneja subtramas, que van convergiendo hasta el último album donde todas quedan cerradas y con una gratificante sorpresa final, que no desentona con lo desarrollado durante la historia.
Entrenido cómic de aventuras, que nos propone una nueva e interesante mirada a la obra de Verne, alejada de lo que ya conociamos tanto en el cómic como en el cine, pero sin socabar su espiritu, gracias a unos autores que se tomaron muy en serio su trabajo.

viernes, 21 de febrero de 2014

The Man of Steel de John Byrne

Por muy extraño que parezca para hacer la critica de The Man of Steel, miniserie de seis números (oct-dic 86) creada por John Byrne, debemos adentrarnos en otra obra, la no menos mitica Crisis on Infinite Earths, maxiserie de doce números (abril 85-marzo 86) creada por Mark Wolfman y George Perez.
La cúpula de la editorial decide acabar con la infinidad de tierras paralelas que integraban por entonces el Universo DC y agruparla en una sola, con ello se lograria una reordenación de personajes y una revisión de conceptos que llevaria a los grandes personajes de la editorial a un nuevo relanzamiento, actualizando sus origenes; uno de estos personajes fue Superman.
El Hombre de Acero, habia ido incrementando sus poderes hasta tener un estatus casi de entidad divina, todo era posible para él, sus aventuras habian dejado de ser creibles y era una mera parodia del violento y descarnado Superman de finales de los años 30.
Necesitaba con urgencia un lifthing y el encargado de hacerlo, no es otro que John Byrne, autor que habia maravillado en Marvel con series como X-Men, Captain america, Fantastic Four o Alpha Flight, pero que tras incontables roces e ingerencias en su trabajo por parte del por entonces editor jefe Jim Shooter, decide abandonar la editorial y encaminar sus pasos a la competencia.
Para su nuevo Superman, no modifica su origen, ya que sigue siendo un extraterrestre que llega a nuestro mundo de un planeta moribundo, Krypton, si no que fue dando pequeñas y significativas pinceladas, tanto en su nacimiento como en su relación personal con los protagonistas de la serie.
Lo más chocante, es sin duda como representa a Krypton, un mundo vanguardista en cuanto a tecnología, pero frio en emociones, donde los niños son concebidos en cámaras de gestación; asi Kal-El nacerá durante su viaje a la Tierra. Este concepto del mundo formado por una sociedad fria y sin pasiones, no exenta de crueldad, fue recogida y ampliada en el film sobre el personaje creado por Zack Snyder en el año 2013.
Otros cambios significativos, seria dotar a Superman de una considerable merma de poderes, sus padres adoptivos los Kent serán ancianos que verán crecer a su hijo y convertirse en Superman, ellos serán el ancla donde el super-hombre se aferre en los momentos más dificiles.
Otra modificación es Lois Lane, en otros tiempos no muy lejanos, una alocada periodista siempre metida en problemas, aqui convertida en una mujer muy segura de si misma, elegante y hermosa, capaz de cuidarse por si sola, muy alejada del estereotipo de otras épocas.


También destacan la ausencia de Supergirl y todo el elenco de supermascotas. En cuanto a los villanos de esta miniserie, Luthor pasa de ser un cientifico loco a un calculador hombre de negocios, obsesionado con el poder, con lo que la llegada de Superman, será un obstaculo en sus planes.
La nota nostálgica la pone Bizarro, este fue creado en Superboy # 68 (1958), en donde Bizarro hace amistad con una chica ciega llamada Melissa, a la cual devuelve la vista en el momento de su muerte. Pues bien, Byrne homenajea esta historia, aunque la chica ciega es la hermana de Lois.
Punto y aparte se merece la presencia de Batman, al que Superman ve como un villano, una mera amenaza. Pero al final de la historia comprenderá sus motivaciones, aunque no comparta sus métodos y entre ambos surgirá algo parecido al respeto.
Pequeña joya en la que Byrne sentó las bases del Superman moderno y que devolvió al hombre de Acero a lo más alto, humanizándolo y haciéndolo creible. En una época donde los superhéroes eran oscuros, Byrne apostó por una obra fresca y divertida, consiguiendo un gran éxito de critica y aficionados y que marcó el camino a posteriores autores.