miércoles, 30 de julio de 2014

El Jinete Fantasma

El primer jinete llamado Ghost Rider, surgió en la editorial Magazine Enterprises, siendo creado por el escritor Ray Krank y dibujado por Dick Ayers. Fue publicado en Tim Holt # 11 (1949).
Tim Holt fue un actor muy popular, sobre todo en la temática Western, donde hizo infinidad de peliculas, esta popularidad le valió para tener su propia serie de cómics, y en ellos debutó el misterioso justiciero. En esta primera fase del personaje se combinaban con acierto el género de terror con las historias del Oeste.
Tiempo después, cuando caducaron los derechos, el personaje pasó a ser de dominio público y Marvel creó su propia versión de la mano del prolifico Roy Thomas y Gary Friedrich a los guiones y su dibujante original Dick Ayers, este nuevo jinete vio la luz en Ghost Rider # 1 (febrero 1967),.
Carter Slade era un maestro, que se ponia un elaborado disfraz, compuesto por un traje blanco fosforescente, esta extraña luz provenia de polvo de un meteorito, este polvo luminoso le fue entregado por un viejo shamán comanche, el traje se completaba con una máscara y un sombrero blanco. El Jinete Fantasma se convirtió en el justiciero más efectivo de su tiempo. Dos de sus más extraños adversarios fueron Manta-Raya y el primer Tarántula. El Jinete se alió, en cierta ocasión, con Kid Colt. También unió sus fuerzas con el marshall Lincoln Slade contra el Reverendo Muerte y su banda.
Lincoln no sabía que, en realidad, el Jinete Fantasma era su hermano Carter. Su última batalla contra Muerte tuvo lugar en una mina abandonada cuyo techo se desplomó sepultando a ambos contendientes. Antes de morir, el Jinete Fantasma reveló su verdadera identidad a Lincoln Slade, que ocupó el lugar de su hermano.
Su nombre cambió en 1970, cuando surgió un nuevo personaje con el mismo nombre, este sucedió en Marvel Spotlight # 22 (agosto 1972), estaba creado por Gary Friedrich y Mike Ploog.
Que decir que las aventuras de un motero( Johnny Blaze) cuyo cráneo se convierte en un calavera de fuego, se hicieron muy populares, obligando al cambio de nombre del viejo personaje que pasó a llamarse Night Rider y después al nombre por el que sería conocido Phantom Rider.

sábado, 26 de julio de 2014

Metrópoli 2014

Metrópoli es un festival dedicado al ocio y al entretenimiento, donde se pudo disfrutar de zona de video juegos, música en directo, tomarte una copas y saborear la gastronomía, todo ello en el marco veraniego de la ciudad de Gijón.
Pues bien, uno de los eventos celebrados fue la Comic Con, dirigida por el polifacético Pepe Caldelas. Desde el 4 de julio y con una duración de tres días pasó por la ciudad asturiana un variopinto grupo de autores de cómic, como Herb Trimpe, Bob Hall, Barry Kitson, Davide Fabbri, Salvador Larroca, Claudio Castellini, Jordi Tarragona, Pepe Larraz, Bruno Redondo, Eddy Barrows o Rafa Sandoval.
El resultado de público fue muy estimable, con lo que puede decirse que volverá a hacerse en próximos años; hay cosas que corregir, pero considero que sus creadores habrán tomado nota y la cosa mejore en posteriores ediciones.
Pues bien voy a subiros algunos de los dibujos conseguidos durante la convención y espero que os guste.

Bob Hall. (Hawkeye)




















Barry Kitson (Black Widow, Joker)





Pepe Larraz (Black Cat)




















Eddy Barrows (Hulk)




















Jordi Tarragona (Red Sonja)

jueves, 24 de julio de 2014

Silver Surfer: El día del juicio final

Silver Surfer: Judgment day, es una novela gráfica surgida en 1988, la idea de su creación fue de Tom DeFalco y John Buscema, aunque la historia sería desarrollada por Stan Lee. Veinte años antes tanto Lee como Buscema ya habían colaborado juntos en las aventuras del "Centinela de los Senderos Siderales", revelando que inicialmente el personaje había sido Norrin Nad, un inquieto habitante de un utópico planeta. Cuando su raza fue amezada por Galactus, "El Devorador de Mundos", salvó a su mundo ofreciéndose a ayudar a aquel enorme ser en su incesante búsqueda de mundos con los que alimentarse.
En esta nueva aproximación al personaje, este vuela libre del yugo de Galactus, pero no por ello dejan de amenazarle los peligros, ya que Mefisto, "El Señor del Inframundo" anhela poseer la pureza de su alma, y le tiende un trampa, en la cual no cae, pero el demonio no se rinde y al verle volar junto a Nova (Frankie Raye) la nueva heraldo de Galactus, decide atrapar a la joven, al hacerlo influye sobre su mente, haciéndola creer que está enamorada del Devorador de Mundos. Asi para satisfacer a su amor, no duda en ofrecerle planetas llenos de exuberante vida, cosa que Silver Surfer  no puede consentir, decidiendo ofrecer su alma al demonio a cambio de que Nova recupere la cordura.
Engañado por Mefisto sucumbe en su infernal mundo, pero Nova envía la señal de socorro a Galactus y este acude en ayuda de sus heraldos, la batalla entre los dos titanes amenaza con destruir el cosmos, aunque con la pocas fuerzas que le quedan a Silver Surfer, este manda un mensaje a su antiguo amo, para que se alimente del mundo de Mefisto, este asustado decide declinar la pelea y asi, ambos heraldos son liberados. Por un instante, en el rostro de Galactus hay algo parecido a la gratitud, pero sólo es un momento ya que el semi-dios no puede tener sentimientos.
Bonita obra, que destaca por un guión sencillo pero eficaz, aunque lo más significativo sea su dibujo, ya que Buscema, no divide en paneles sus páginas, sino que cada una de ellas es una ilustración completa, logrando con ello un trabajo sobresaliente, ya en cualquier trabajo su lápiz siempre era destacable, pero en este proyecto está sublime y más cuando se entinta a si mismo.
Nunca Stan Lee creó unos diálogos tan hermosos y profundos, está claro que el personaje pese a no estar creado por él era uno se sus favoritos.
Tal era la belleza de los dibujos que una de las preocupaciones del guionista fue sin duda donde colocar los textos de apoyo y los bocadillos, para no estropear los dibujos de Buscema.
Obra muy digna que demuestra el alto grado de compenetración de sus creadores y que es sin duda un pequeño clásico.

viernes, 18 de julio de 2014

Fatale: Los trabajos del diablo

Nuevo volumen de Panini, que recoge los números 6-10 de la serie creada por Ed Brubaker y Sean Phillips, autores cuya colaboración ha dado obras tan brillantes como Sleeper, Incógnito o Criminal.
En Fatale, combinan el género negro con el terror, consiguiendo una obra de atmósfera opresiva que bebe de los relatos de Poe o de Lovecraft.
Brubaker sigue explorando el alma de la sociedad norteamericana y en este nuevo arco argumental situa a sus personajes en el Hollywood de los años 70. Donde Josephine se encuentra con Miles, un actor mediocre y adicto a la heroina, un auténtico perdedor que lucha por sobrevivir en la meca del cine. Este encuentro acabará en un baño de sangre, donde no faltan sectas satánicas, ni películas de 16mm hechas para millonarios depravados, y donde se eleva como figura del mal Hansel, el líder de la secta. Mientras en el presente Lash, sigue con su obsesión para dar con el paradero de Jo, cosa que le hará meterse en serios problemas.
Brubaker, sigue dando muy pocas pistas sobre la eternamente seductora y mujer fatal, que es su protagonista, sabemos que es inmortal, que ejerce una especie de hechizo sobre los hombres, y que todos los que se acercan a ella acaban metidos en una ola de fatalidad.
Sean Phillips, no es un dibujante hot, si no un narrador excepcional, no se recrea en posturas ni en marcar abdominales, si no que simplemente desarrolla su trabajo y lo hace bien, siendo capaz de transmitirnos toda la sordidez y violencia de la historia, y ello le vale para conseguir un gran trabajo.
Comentar que la historia es muy cinematográfica y que su final es un claro homenaje a una de las cumbres del 7ª arte, ya que el actor Miles, muere ahogado en una piscina, como lo hace William Holden en Sunset Boulevard  (El crepúsculo de los dioses) del mitico Billy Wilder.
Obra altamente recomendable, de lo mejor que ha hecho este equipo, y que según avance la serie nos deparará grandes sorpresas y grandes dosis de entretenimiento.

martes, 8 de julio de 2014

Manos Kelly

Manos Kelly es un Western, surgido a primeros de los años 70 en la revista Trinca, publicada por la editorial Doncel, y cuyo creador, tanto argumental como gráfico es el madrileño Antonio Hernández Palacios (1921-2000).
La editorial Ponent Mon recoge en un tomo integral, todas las historias del personaje tanto las creadas en Trinca (1970-73) como en las revista Rambla en 1984.
Manos Kelly es hijo de una inmigrante española y de un marino irlandes único superviviente del Álamo cuando apenas era un niño, sobrevive inmerso en la guerra entre Norteamérica y México, cansado de la batalla reniega de ella, pero esta irremisiblemente le persigue.
En Nogales, un pueblo fronterizo al que llega, se encuentra con un grupo de forajidos que tienen de rehenes a un grupo de indios apaches, viendo el trato vejatorio decide liberarlos y lo consigue. Este hecho será transcendental ya que conocerá a Nah-Lin una bella india y su pacifico pueblo, que viven en un valle perdido, rodeados de una montaña de oro. También hará amistad con un tenaz aragonés de nombre Siglo y que será su compañero de aventuras durante toda la serie, sin olvidarnos del villano, Moriarty.
Palacios firma un Western de factura clásica, donde rinde culto a peliculas como La Diligencia (1939) del maestro John Ford, también destaca por una visión muy humanista de las distintas razas indigenas que poblaban el Sudoeste Americano, a las que retrata con gran dignidad.
El autor desarrolló su carrera en el campo de la publicidad, donde consiguió una gran reputación , cansado del mismo trabajo, probó en el campo del cómic consiguiendo obras como Manos Kelly, El Cid o el clásico europeo Mac McCoy, este último para la editorial francesa Dargaud.
Palacios viajo a Norteamérica  y se enamoró de su cultura y sus paisajes, esto le valió para obtener una gran documentación, ya que en la obra salen personajes reales de la época que de alguna forma comparten protagonismo con el héroe.
Obra de una ambientación y paisajes sobresalientes, destaca por un tratamiento del color, por lo menos en el primer álbum, donde combina una fuerte paleta de rojos y amarillos, obteniendo un resultado muy vanguardista para la época en que fue creado.

Aparte, el autor aporta una exhaustiva visión del paso de los españoles por la zona y del legado cultural que fueron dejando, este tema está muy poco tratado en el mundo del cómic, ya que es raro ver un protagonista español en un Western.
Si bien el dibujo es fantástico, el guión adolece de cierta dejadez, algo más de garra no le hubiera venido mal a la obra, ya que tiene un visión muy paternalista de los españoles y la misión evangélica de sus misioneros.
Obra muy digna, no es lo mejor que ha hecho Palacios, eso nos lo trae Ponent Mon con la publicación en breve de Mac McCoy; mientras esta serie es un buen aperitivo.